Elías Amor Bravo, economista Cuando Franco falleció en noviembre de 1975 tres grandes tendencias políticas aparecían como posibles alternativas al escenario de transición a la democracia que empezaba a dibujarse en aquel momento. En primer lugar, el sector inmovilista, formado por miembros del Movimiento nacional y del búnker ideado por la dictadura franquista para tratar de mantener y conservar un “franquismo sin Franco”. En este grupo se encontraban igualmente los principales núcleos de poder del régimen, integrados por los Falangistas, así como por la poderosa cúpula del Ejército y en buena medida, el sindicalismo vertical. Este sector en el régimen castrista viene representado por el grupo de altos dirigentes que velaron las cenizas en el Ministerio de las fuerzas armadas, con una edad media que ronda los 84 años y un ciclo vital que toca a su fin, salvo el caso excepcional de Díaz Canel. En segundo lugar, el sector reformista , en el que se habían ido s...
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