Las pérdidas de las empresas estatales al alza en el primer trimestre

Elías Amor Bravo, economista

La Oficina Nacional de Estadística ONEI ha vuelto a publicar una nueva edición del informativo “Indicadores seleccionados del sistema empresarial y presupuestado” con datos relativos al primer trimestre, período enero a marzo de 2026, que se pueden comparar con lo ocurrido en el mismo período del año anterior. Y con ello, se obtienen interesantes resultados del actual estado de la economía cubana, referidos a la actividad de las empresas estatales que dependen del régimen.

Un primer dato alarmante es el número de empresas que registran pérdidas, cuya cifra ese incrementa de forma significativa a 365, con un aumento del 31,3% con respecto al dato del año pasado, cuando eran solamente 278. Hay que destacar que las empresas censadas han sido 2.774, todas ellas de titularidad estatal, de modo que las empresas con pérdidas han alcanzado el 13% del total, una cifra nada despreciable. El actual entorno de crisis humanitaria y de falta de combustibles está provocando un efecto negativo sobre la rentabilidad de las empresas estatales, que entran en pérdidas de forma significativa.

¿Cuáles son las razones que explican este escenario de crisis empresarial? 

Básicamente, tiene que ver con la intensa caída experimentada por las ventas de bienes y servicios, casi un 23,6%, alrededor de la cuarta parte de los ingresos por ventas del período enero a marzo de 2025.

Hay que advertir que en este agregado de ventas se incluye el efecto combinado de impuestos y subvenciones característico de la economía de planificación central. En tales condiciones, los impuestos pagados por las empresas han descendido de forma importante, un 60% con respecto al año anterior, un resultado que puede tener que ver con la decisión política del régimen de rebajar la presión tributaria sobre sus empresas para evitar males mayores. De igual modo, los subsidios que compensan esa extracción impositiva también se han reducido, en este caso, un porcentaje menor del 27,5% con respecto al año pasado, lo que indica las restricciones contenidas en un presupuesto estatal abultado de pésimo diseño para estimular el crecimiento económico.

Entonces, ¿Qué es lo que ha ocurrido con las empresas estatales para que entren en pérdidas? Pues que, menos facturación por ventas exige una reducción significativa de los costes operativos, pero en todo caso ha sido menor que las ventas. Por ejemplo, el coste de las materias primas y materiales ha bajado solo un 20%, el coste de la energía, pese a las complicaciones del período, solo ha disminuido un 19,6% y el coste de otros gastos monetarios, tan solo se ha reducido un 10%, todo ello en comparación con el mismo trimestre de 2025. Lo que si se ha reducido de forma intensa ha sido los costes de los combustibles, con un desplome del 36%.

De modo que la rigidez de los costes a ajustarse al mismo ritmo que la facturación por ingresos explica la tendencia de las empresas a entrar en pérdidas, pero si hay un componente de los costes que se ha disparado al alza de forma autónoma, sin tener en cuenta las complicadas condiciones del periodo enero a marzo de 2026, han sido los costes salariales, que han aumentado un 5,8% respecto al año anterior. El descontrol de los salarios, pese a su bajo nivel nominal, incide en los costes de las empresas que, lastradas por menores ventas, se ven abocadas a unas pérdidas que el régimen comunista cubre con los presupuestos estatales, incurriendo en más déficit.

Se observa así que la gestión que realiza el estado de sus empresas (y también del sector presupuestado) ha seguido en mayor medida criterios políticos que técnicos empresariales, y al hacerlo así, las empresas estatales se acercan al abismo de las pérdidas que luego son difíciles de corregir.


Fuente: Indicadores Seleccionados del sistema empresarial y presupuestado Marzo 2026 | Oficina Nacional de Estadística e Información

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