Las mipymes cubanas y las sanciones del crédito bancario en EEUU: ¿es este realmente el problema?

Elías Amor Bravo, economista

Según datos publicados en “Organización institucional enero a junio 2026”, edición septiembre de 2026, de la Oficina Nacional de Estadística e Información, la distribución de las entidades que operan en la economía castrista, según la forma de organización, es la siguiente:

 

Total, entidades

% total

Total

20.349

100

Mipymes

10.201

50

Mipymes privadas

9.967

49

Mipymes estatales

234

1

Total, cooperativas

4.966

24

CCS

2.409

12

UBPC

1.251

6

CPA

824

4

CNoA

482

2

Unidades presupuestadas

2.626

13

Empresas estatales

2.082

10

Sociedades mercantiles

300

1

Filiales

219

1

Del total de 20.394 entidades que operan en la economía, parece evidente que las mipymes han alcanzado en 2026 una cifra realmente elevada, y suman la mitad de las entidades, 10.201, de las cuáles las que tienen naturaleza privada son 9.967, el 97% del total de estas pequeñas empresas, mientras que el 3% restante son las mipymes estatales, una forma organizativa que no ha prosperado a la vista de los datos, con cifras despreciables.

Alternativamente, las formas organizativas tradicionales del estado comunista, como las empresas estatales, apenas suponen en este balance, 2.082 unidades, el 10% del total, y ya alcanzan una cifra inferior a la de las cooperativas y las unidades presupuestadas.

En concreto, las cooperativas, en número 4.966 suponen casi la cuarta parte del total de las entidades, un 24,3%. De ellas, las CCS son las más numerosas, y han alcanzado un total de 2.409 unidades, un 12% superando este colectivo, en términos absolutos, a las empresas estatales.

Por último, las unidades presupuestadas, que son la base de funcionamiento del sector estatal en la economía castrista alcanzan un total de 2.626, y suponen el 13% del total.

La descripción de la estructura económica en 2026 confirma que las mipymes privadas han logrado ocupar, con no pocas dificultades, una posición de liderazgo, que no se debe interpretar de forma imprudente, como un fenómeno que puede continuar en el tiempo, de forma indefinida.

Esto quiere decir que si bien es cierto que el número de mipymes ha aumentado y ha consolidado una posición destacada en la estructura económica, no está claro que en el futuro se vaya a mantener esta tendencia. De hecho, los datos de ONEI no ofrecen la cifra de mipymes que cierran sus actividades, sino solo las inscripciones, y precisamente, indican que algo no va bien. Cuando se trata de mipymes, dormirse en los laureles, puede ser una pésima estrategia.

Llegados a este punto, surgen algunas preguntas, ¿Cómo se ha llegado a esta situación de predominio de las mipymes privadas? Y, sobre todo, más importante aún, ¿Es sostenible para el régimen comunista? ¿Qué cabe esperar que ocurra en el futuro? Cuestiones relevantes, y que tienen mucho que ver con los últimos ataques dirigidos por dirigentes del régimen a la secretaria de Estado de Estados Unidos, a propósito de las recientes sanciones dirigidas a las cuentas bancarias de las mipymes privadas en entidades crediticias de Estados Unidos. Habrá que esperar a comprobar el efecto que pueden tener esas sanciones, pero, en cualquier caso, esta nota del blog pretende mostrar que las mipymes ya estaban teniendo problemas en la economía castrista mucho antes de que se produjeran las últimas sanciones.

En 2020 no había mipymes en la economía cubana. Los dirigentes del régimen no habían decidido autorizar su existencia todavía. Los primeros datos de mipymes corresponden a 2021 cuando surgieron en los últimos meses del año, 264 mipymes. Al ejercicio siguiente, en 2022 la cifra saltó a 4.717 mipymes, sorprendiendo a todos, y en 2023 la cifra se duplicó hasta alcanzar 8.179 mipymes. Es lo que recibe el término, “trienio de oro” de las mipymes, siendo la etapa en que la cifra de estas entidades irrumpió con fuerza en el panorama gris de la economía comunista cubana.

Pero ¿Qué ocurrió a partir de 2023? Pues bien, si se presta atención a la evolución del año 2023 al 2024 el crecimiento de las mipymes fue solamente de un 15%, pasando la cifra de las 8.179 a las 9.406. Pero, lo más llamativo es lo qué ocurrió después, en 2025.

En el cuadro siguiente se presentan los resultados. La cifra de las mipymes pasó de las 9.406 de 2024 a las 10.173 de 2025, en este caso, con un crecimiento inferior, de solo un 8,1%. Pero, entonces llegó el dato de 2026 en el período de enero a junio, donde la cifra de mipymes se ha estabilizado en 10.201, con un aumento del 0,3% respecto al año anterior.

¿Qué significan estos datos? Pues que las variaciones interanuales en el número de mipymes indican que, una vez superado el “trienio de oro”, la evolución más reciente de estas entidades deja mucho que desear, y se observan signos evidentes de agotamiento del modelo mipyme castrista, problemas que recaen sobre la dirección económica del régimen que suele prestar escasa, por no decir nula, atención al sector privado en la Isla y tan solo aparece cuando le interesa hacerlo por motivos políticos, como las sanciones.

De modo que, aun cuando el total de mipymes en 2026 haya alcanzado resultados relevantes en el conjunto de las entidades que operan en la economía, es evidente que el ritmo de creación de mipymes en los últimos tres años ha entrado en una fase de estancamiento, de menor crecimiento, que guarda estrecha relación con la grave y profunda crisis humanitaria en que se encuentra la economía cubana.

O, dicho de otro modo, o el régimen reacciona y apuesta realmente por la empresa privada y su modelo autónomo e independiente de organización productiva, o las mipymes entrarán en una grave crisis. Y para llegar a este punto, da igual que se cierren las cuentas bancarias en Estados Unidos. El problema es mucho más complejo que eso, y requiere soluciones inmediatas. El problema se llama falta de libertad económica, mercado como instrumento de asignación de recursos y respeto a la propiedad privada y la rentabilidad empresarial como ejes del modelo. Las alternativas, simplemente, no funcionan.

 

Total

Mipymes

Estatales

Privadas

2021

10.008

264

2

262

2022

14.536

4.717

51

4.666

2023

18.356

8.179

113

8.066

2024

19.697

9.406

170

9.236

2025

20.349

10.173

232

9.941

2026

20.394

10.201

234

9.967

A modo de resumen general, atendiendo a la estructura de las distintas formas organizativas, los cambios acaecidos entre 2021 y 2026 se presentan en el cuadro siguiente.

El número total de formas organizativas se duplica pasando de 10.008 a 20.349, un aumento que se debe atribuir a las mipymes que pasan de 262 a 10.201, pero igualmente se observan aumentos en las filiales, las empresas estatales y las unidades presupuestadas. 

El ajuste ha tenido lugar, sin embargo, en el sector cooperativo, donde el número de formas ha descendido casi un 5%, con especial incidencia en las UBPC, las CPA y las CCS, mientras que en las CNoA se ha registrado un crecimiento del 13,1% en el número de entidades. La conclusión es que el modelo de mipymes ideado por el régimen castrista puede estar tocando techo, y exija cambios en la dirección del sector. El problema es que pensar en las transformaciones de las formas de organización simplemente en términos absolutos, puede conducir a peligrosos errores de interpretación, que alejen la necesaria adopción de medidas para que esta red de capitalización privada ocupe el espacio que necesita en la economía cubana para funcionar. Lo contrario, es perder el tiempo o no saber/querer hacer lo imprescindible.

 

2026

2021

%

Total

20.349

10.008

103,3

Unidades presupuestadas

2.626

2.404

9,2

Empresas estatales

2.082

1.867

11,5

Sociedades mercantiles

300

258

16,3

Filiales

219

4

5375,0

Mipymes

10.201

262

3793,5

Mipymes estatales

234

2

11600,0

Mipymes privadas

9.967

262

3704,2

Total cooperativas

4.966

5.211

-4,7

CNoA

482

426

13,1

UBPC

1.251

1.459

-14,3

CPA

824

863

-4,5

CCS

2.409

2.463

-2,2

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