Economía cubana: mas entidades de producción, peor desempeño económico
Elías Amor Bravo, economísta
La Oficina Nacional de Estadística de Cuba ONEI acaba de publicar
la “Organización institucional” existente en la economía cubana a fecha de
pasado mes de diciembre de 2025.
Esta publicación ofrece una relación de las distintas entidades
que funcionan en la economía cubana, con un interesante desglose por
territorios, especialidades, dependencias administrativas, etc. En suma, una
explotación del directorio de empresas que existe en cualquier economía y que
permite obtener algunas conclusiones relevantes.
En el Cuadro aparecen los resultados comparativos
entre 2022 y 2025. Hay varias razones para que ello sea así. Recordar 2022 como
el primer ejercicio en que se dejaron sentir los efectos devastadores de la
tarea ordenamiento en la economía cubana, y, además, el primer año en que aparecieron
de forma importante las mipymes, tras haber surgido algunas experiencias
puntuales en el ejercicio anterior.
Por ello, el Cuadro ofrece una visión de lo ocurrido con las
entidades que operan en la economía cubana, y que, a modo de conclusiones
generales, podemos citar las siguientes:
Primera, el número de todo tipo de entidades que funcionan
en la economía cubana ha registrado un aumento muy destacado. En concreto, la
cifra se ha situado por encima de las 20.000, en total 20.349, aún lejos de los
datos anteriores a la llamada “ofensiva revolucionaria” de 1968. Además, el
número total de entidades ha registrado un crecimiento porcentual del 39,73%
equivalente a 5.786 unidades.
No obstante, estos resultados aparentemente favorables, se encuentran muy condicionados por distintos aspectos. Sin embargo, en principio, que en una economía aumente el número de operadores se puede considerar una buena noticia, por cuanto tiene un efecto directo sobre el nivel de actividad.
No obstante,
esta hipótesis no se verifica en la economía cubana, a la vista de los datos, ya que justo en el período
objeto de análisis lejos de crecer, la economía se ha reducido a una tasa media
anual del -2%. Algo no funciona en este sudoku castrista. Más entidades
productivas operan en la arena, pero no suponen un mejor desempeño económico global. Algo impide
que ese círculo virtuoso pueda funcionar en la economía comunista de Cuba.
Segunda, las mipymes han sido las entidades que, con diferencia,
han registrado un mayor aumento. Y esta es una gran noticia, como quiera que se
mire. La cifra total ha llegado a casi 10.000, en total 9.941, multiplicándose
las estatales por una cifra de 3, en tanto que las privadas, siendo más en
número absoluto, han crecido un 113,05%, prácticamente duplicando la cifra
inicial, en el período objeto de análisis.
Es decir, el 91% del crecimiento total de entidades que operan en la economía castrista ha correspondido solo a la figura de las mipymes privadas, que han pasado a representar el 49% del total después de haber arrancado en 2022 con un 32%. Y esto plantea otra cuestión no menos controvertida.
Que el auge de las mipymes no haya servido para estimular el comportamiento de
la economía es preocupante y probablemente exige depurar con más detalle las
cifras disponibles, pero es evidente que la baja productividad de estas
entidades y el excesivo control por parte del estado, pueden estar condicionando
su capacidad de producción. Señalar que la mayoría de las mipymes se concentran
en solo tres ramas de actividad, la manufactura, los hoteles y restaurantes, la
construcción y el comercio; entre estas cuatro especialidades suman el 85% del
total de mipymes.
Tercera, el auge de las mipymes ha coincidido con un
descenso significativo del sector cooperativo, que se ha dejado en variación
porcentual, un 3,7% de las entidades que funcionaban en 2022. Es decir, un
total de 191 cooperativas han desaparecido de la economía cubana sin dejar rastro.
De las distintas modalidades que conforman el sector, ha sido especialmente intensa
la reducción de las UBPC que han disminuido un 11% una cifra equivalente a 155
unidades que suponen el 81% de las cooperativas desaparecidas. En este segmento,
tan solo las CNoA han mantenido un cierto aumento situándose en un 1,69% más
equivalente a solo 8 unidades.
Cuarta, ¿Y qué ha ocurrido con las unidades presupuestadas?
Recordemos que estas son la expresión de la intervención directa del estado
comunista en la economía y su funcionamiento depende del presupuesto estatal
que las dota de recursos para su funcionamiento. Y aquí viene la cuestión más
destacada, porque a pesar de la debilidad de la economía cubana y su descenso
continuo en estos años, el número de unidades presupuestadas ha aumentado, nada
más y nada menos que un 17,18%, equivalente a 387 unidades más. El estado comunista
no ha dejado de destinar más recursos al funcionamiento de entidades bajo su
control absoluto. De hecho, la cifra de las empresas estatales también se ha
mantenido relativamente estable, pero no se han producido los necesarios ajustes
para afrontar un entorno económico más complejo, como indica la naturaleza recesiva
del ciclo económico desde 2021.
Quinta, las sociedades mercantiles con un aumento del 20,24%
y las empresas filiales con un 53,96% ofrecen resultados que vuelven a
contrastar con la deficiente dinámica registrada por la economía en estos últimos
años. Estas entidades, sin embargo, representan una cifra inferior, alrededor
de 500 unidades.
Por último, el informe señala que el sector de la inversión extranjera
cuenta con un total de 390 unidades, de las cuales 137 son los Contratos de
Asociación Económica internacional, CAEI, 131 empresas mixtas y 72 empresas
extranjeras. Lamentablemente, los datos correspondientes a 2022 no están disponibles,
pero no parece que hayan cambiado de forma sustancial.
En suma, las entidades que operan en la economía cubana han aumentado de forma significativa desde 2022, sobre todo las mipymes privadas que se acercan a 10.000 (las que desaparecen no se contabilizan en esta estadística), pero este hecho no ha contribuido a un mejor desempeño de la economía que ha experimentado una caída del 2,1% anual en este período. Algo no funciona. El intervencionismo estatal y las trabas que el aparato pone a las distintas formas productivas para controlar y limitar su crecimiento está en el origen de este comportamiento anómalo que es otro buen ejemplo de la falta de argumentos del embargo/bloqueo, solo existente en la obsesión castrista por tener una economía dominada.
|
|
2025 |
2022 |
% variación |
|
Total |
20.349 |
14.563 |
39,73 |
|
Unidades
presupuestadas |
2.639 |
2.252 |
17,18 |
|
Empresas
estatales |
2.060 |
2.051 |
0,44 |
|
Sociedades
mercantiles |
297 |
247 |
20,24 |
|
Empresas filiales |
214 |
139 |
53,96 |
|
Mipymes
estatales |
232 |
51 |
354,90 |
|
Mipyme
privada |
9.941 |
4.666 |
113,05 |
|
Total
cooperativas |
4.966 |
5.157 |
-3,70 |
|
CNoA |
482 |
474 |
1,69 |
|
UBPC |
1.251 |
1.406 |
-11,02 |
|
CPA CCS |
824 |
846 |
-2,60 |
|
CCS |
2.403 |
2.431 |
-1,15 |
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