La inflación en mayo se acelera, el régimen fracasa

Elías Amor Bravo economista

La tasa de inflación interanual del IPC en Cuba durante el mes de mayo ha sido un 26,16%, acelerándose así tres puntos porcentuales con respecto a la registrada en el mes anterior. El narrador de un partido de béisbol diría que “la bola pica y se extiende”, describiendo así una de las jugadas más difíciles de resolver cuando las bases están llenas. La sensación de desconcierto que se crea en el equipo defensor por una jugada como esta, es la misma  que debe afectar a los dirigentes del área económica del régimen comunista. Están perdidos y desconcertados.

Para empezar, no se puede aceptar que una inflación tan intensa como la que se vive en Cuba desde el año pasado cuando el régimen decidió aplicar, en contra de la racionalidad económica, la llamada tarea ordenamiento, vaya a resolverse sola. La táctica de dejar correr el tiempo para que los problemas se vayan resolviendo no funciona en un entorno de inflación elevada como el que vive la economía. Lo que ahora sufren los cubanos, en forma de aumentos de precios se debe, sobre todo, a las notables contradicciones del ordenamiento monetario que tensaron de forma innecesaria las débiles bases técnico productivas, provocando la reducción de oferta que golpea a la economía desde entonces.

Y ahora, más reciente, esa inflación vuelve a aumentar, como ha ocurrido en mayo, porque surgen desde el exterior nuevos motores que hacen inviable el descenso de los precios, me refiero a los aumentos de precios en los mercados mundiales por la guerra de Rusia en Ucrania. La cuestión es que ahora la inflación aumenta en todos los países, pero en Cuba, es casi tres veces superior a la media de América Latina y Caribe, según datos de CEPAL.

La inflación del IPC en Cuba sigue siendo especialmente negativa para la población con un aumento interanual del 26,16%, que en el mes ha sido de un 3,55% y un acumulado del 10,35%. Datos muy negativos, que han ido a peor, y que describen de forma significativa ese descontrol de precios que afecta a la economía.

Una inflación que está concentrada en el componente de los Alimentos y bebidas no alcohólicas, con una tasa interanual del 43,27% la más elevada del índice, que además, tiene un efecto sobre el índice de 79 puntos sobre 100. Los precios de alimentación en el mes de mayo han subido nada más y nada menos que un 6,22% en un solo mes (duplicando la de toda la economía) y la tasa acumulada desde enero de 2022 un 16,61%.

Es verdad que los servicios de Recreación y cultura han experimentado una inflación interanual más elevada que la alimentación, del 64,61% pero su incidencia sobre el índice es de apenas 0,66%. Pese a que muchos bienes de este componente se suministran por el sector presupuestado, en enero los precios subieron un 0,62% y arrastraron el acumulado desde enero a un 2,27%. Los precios de estos bienes de Recreación y cultura subieron con intensidad  hace unos meses y se han quedado a esos niveles desde entonces.

También ha sido alta la inflación en Restaurantes y hoteles, con un 24,61% lo que en absoluto beneficia la atracción de turistas a la Isla de cara a los próximos meses sobre todo teniendo en cuenta que la inflación acumulada en lo que va de año llegó a un 15,05%. Y también las Bebidas alcohólicas crecieron sus precios un 25,92%. Estos aumentos se vienen presentando mes tras mes desde el pasado año, sin que el régimen haya sido capaz de contrarrestar las tendencias subyacentes.

La consecuencia de todo ello es que los cubanos siguen perdiendo poder adquisitivo de sus salarios y pensiones en pesos, debiendo afrontar el tradicional escenario de desabastecimiento de productos, con la novedad que supone tener que pagar precios más elevados. La pérdida de valor del peso es un fenómeno que a muchos cubanos devuelve a los peores momentos del período especial. Por eso salvo los momentos puntuales observados en la cotización de la moneda, lo previsible es que el precio del peso continúe perdiendo valor distanciando cada vez más e valor oficial de 1x24 con el que rige en los mercados informales.

Por otra parte, el régimen observa que la desregulación parcial de una serie de precios de productos o la autorización a los jefes de tiendas para fijar los precios en términos de oferta y demanda, son medidas inútiles para luchar contra la inflación, porque el origen de la misma no se encuentra en la comercialización y distribución, sino en la esfera productiva y el deficiente funcionamiento del modelo comunista que rige la economía.

Los datos de mayo relativos a la inflación no permiten abrigar expectativas positivas, y, por el contrario, el IPC seguirá en aumento. De hecho, los precios del componente de los Transportes han vuelto a aumentar con un 10,69% interanual, y otro tanto ha ocurrido con Muebles y artículos para el hogar y los Servicios de vivienda, que han subido por encima del 7% interanual en ambos casos, a pesar de que se habían ido estabilizando en meses anteriores.

Esto significa que los cubanos se encuentran atrapados en una espiral inflacionista, cuya salida es complicada y se desconoce. La aceleración de los precios en mayo ha sido más que evidente, al situarse la tasa acumulada desde enero en un 10,35% lo que indica que de mantenerse este ritmo hasta finales de año, la inflación podría quedar por encima del 30% interanual, malo, muy mal dato. Algo habrá que hacer, y además cuanto antes. Las autoridades están dejando que la economía se despeñe por el precipicio en una actitud irresponsable que puede acarrear daños mucho peores.


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