Elías Amor Bravo, economista Cuando Franco falleció en noviembre de 1975 tres grandes tendencias políticas aparecían como posibles alternativas al escenario de transición a la democracia que empezaba a dibujarse en aquel momento. En primer lugar, el sector inmovilista, formado por miembros del Movimiento nacional y del búnker ideado por la dictadura franquista para tratar de mantener y conservar un “franquismo sin Franco”. En este grupo se encontraban igualmente los principales núcleos de poder del régimen, integrados por los Falangistas, así como por la poderosa cúpula del Ejército y en buena medida, el sindicalismo vertical. Este sector en el régimen castrista viene representado por el grupo de altos dirigentes que velaron las cenizas en el Ministerio de las fuerzas armadas, con una edad media que ronda los 84 años y un ciclo vital que toca a su fin, salvo el caso excepcional de Díaz Canel. En segundo lugar, el sector reformista , en el que se habían ido s...
TRANSFORMACIONES ECONÓMICAS Y SOCIALES Como resultado de un amplio proceso de consulta y debates en el Buró Político, en el Pleno Extraordinario del Comité Central del Partido, en la Asamblea Nacional del Poder Popular y en el Consejo de Ministros, se actualizaron y fueron aprobadas las 176 Transformaciones Económicas y Sociales, agrupadas en 23 ejes temáticos, que se presentan a continuación: Eje temático 1: Transformaciones en el modelo de gestión de los actores económicos. Empresa Estatal Socialista 1. Ampliar las facultades del sistema empresarial estatal, en aras de que opere con mayor autonomía y en similares condiciones con el resto de los actores económicos, lo que incluye la realización de cualquier actividad lícita, sin abandonar el objeto social principal. En lo adelante, lo que se apruebe al resto de los actores se aplicará a la empresa estatal socialista. 2. Descentralizar al sistema empresarial la facultad de aprobación de los precios mayoristas y minoristas. En l...
Elías Amor Bravo economista Cerrar la temporada de turismo de 2023 con la mitad de los viajeros que llegaron a la Isla a pasar sus vacaciones en 2019 es un mal dato. Esto lo acaba de dar a conocer la ONEI con la publicación de que el turismo internacional en Cuba cerró 2023 con tan solo 2,4 millones de turistas. Una cifra que, en absoluto, se sitúa en línea con los objetivos de las autoridades. La política turística, a pesar de la concentración de inversiones, es otro de los fracasos de la revolución comunista. Cierto que la prensa estatal ha puesto en valor enseguida que el dato de 2023 supone un aumento del 50% con respecto a la cifra del año anterior. Mal consuelo porque en realidad se trata de unos resultados muy bajos que apenas recuerdan los ya lejanos años del período especial cuando el turismo se lanzó por Fidel Castro como un sector de la economía. Los datos evidencian, una vez más, que Cuba a diferencia de otros países del Caribe, como República Dominicana, o Costa Ric...
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