¿Qué pasará con el peso cubano?

Elías Amor Bravo economista

En los últimos días, el mercado informal de cambios en Cuba ha visto como el tipo de cambio del CUP experimentaba ligeras mejorías con respecto al dólar, euro y MLC. ¿Un espejismo monetario? Desde que empezó la Tarea ordenamiento con la apuesta por un sistema de tipo de cambio fijo, se pudo comprobar que el Banco Central carecía de divisas para sostener el cambio del peso, fijado en 1X24, el mercado informal tomó la delantera y se convirtió en la única referencia para los cubanos que precisaban divisas.

El régimen, de forma incomprensible, decidió mirar para otro lado, y tolerar algo que, de forma evidente, venía a confirmar el fracaso de una de sus principales apuestas del ordenamiento monetario. Tan pronto como el mercado informal empezó a funcionar, se fijó un cambio del dólar con el peso que, en absoluto, se correspondía con el oficial y que descontaba un cálculo deficiente de los fundamentales de la economía por parte del régimen. Después, comenzó la depreciación continua del peso, agravada por una inflación desbordante que situó la tasa interanual a finales de 2021 en el 77,3%. La demanda de dólares se disparó tan pronto como se abrieron los aeropuertos en noviembre y su cotización con el peso volvió a subir hasta situarse cerca de los 115. Y así hasta hoy.

Hace unos días, el ministro de economía Gil anunciaba en un consejo de ministros su intención de crear un nuevo mercado de divisas para ofrecer las mismas a determinados productores a un tipo inferior al informal, pero superior al oficial. Esta posibilidad alteró las condiciones en el mercado informal provocando un freno en la depreciación del peso. Pero como siempre ocurre en estos casos, cuando los actores económicos descontaron la noticia, la moneda cubana volvió a situarse en su tendencia a la baja de medio plazo.

Pero en los últimos días, circuló una información según la cual el Banco Central había decidido vender a cada ciudadano un determinado importe de dólares estadounidenses y MLC, como parte del ordenamiento monetario nacional. La noticia figuraba como una publicación de la gaceta oficial de 27 de mayo, pero tenía todo el aspecto de una fake. Así y todo, y ante la ausencia de un desmentido inmediato por parte de las autoridades, la cotización del peso en el mercado informal tomó velocidad.

Como se destacó en una nota en Granma, era la “segunda vez en este año que se intenta manipular el tema, aprovechando el impacto de la inflación económica derivada de la carencia de ofertas del mercado interno, asociada a la crisis por la COVID-19 y al oportunista recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero de EE. UU. contra Cuba”. Un reconocimiento expreso del régimen de que la situación está realmente complicada y que no se puede jugar con fuego.

Como las informaciones de dentro de la Isla confirmaban un aumento del tipo de cambio del peso, las autoridades no tuvieron más remedio que salir al paso y actuar, y de ese modo, el Banco Central publicó un comunicado oficial pidiendo a la gente que “no se deje engañar, que siga nuestros canales oficiales”.

Hechos como estos indican que la relación del régimen comunista cubano con la cotización del peso se puede calificar de rocambolesca. Ya en enero de este año, tanto el Banco Central, como la CADECA, tuvieron que cuestionar una noticia fake sobre la venta de MLC a quienes viajasen al exterior, en aquel caso, la noticia utilizó la plantilla del sitio web Cubadebate. 

Entonces, la CADECA señaló que cualquier modificación sobre los servicios ofrecidos sería informada a través de los medios de comunicación masiva y los sitios institucionales, para aclarar que “todo viajero que llegase al país debe hacerlo con efectivo en MLC y una vez en Cuba puede adquirir en las instalaciones de CADECA las tarjetas prepagadas para acceder al mercado nacional de productos y servicios en MLC”.

Pero estos hechos no son espontáneos y vienen explicados por la historia reciente. Recordar, al respecto, que desde mayo de 2021 las CADECA suspendieron el servicio de cambio de MLC en las oficinas que prestaban este servicio en los aeropuertos internacionales del país, debido a la limitada disponibilidad de divisas extranjeras, por la caída del turismo internacional y un déficit significativo de la MLC mediante canje de moneda.

Mas tarde, en junio de 2021 el Banco Central de Cuba justificando su actuación en el contencioso con Estados Unidos que impedía al sistema bancario nacional depositar en el exterior el efectivo en dólares estadounidenses recaudado en el país, informaba de la adopción de la decisión de detener temporalmente la aceptación de los billetes de esa moneda en el sistema bancario y financiero cubano.

La medida supuso que, a partir de entonces las personas naturales y jurídicas, tanto cubanas como extranjeras, no podrían realizar en esas instituciones depósitos o cualquier otra transacción en dólares estadounidenses en efectivo. Pero la demanda de dólares no bajó, al contrario, una vez más el tipo de cambio del dólar con el peso volvió a subir. La decisión no impactó a operaciones realizadas por transferencias, ni los depósitos en efectivo de otras divisas libremente convertibles aceptadas en Cuba, las que se continúan realizando sin ninguna limitación.  

Finalmente, el Banco de Crédito y Comercio (Bandec) puso en marcha un servicio denominado prepago tarjetas, inicialmente dirigido a viajeros internacionales no residentes en Cuba, en respuesta a su demanda de poder acceder a bienes y servicios en unidades que solo aceptaran pago mediante tarjetas magnéticas. No se aceptaron los depósitos o transferencias desde el exterior, o entre tarjetas similares que operasen en dólares. El cambio del peso siguió cayendo.

La versión oficial del diario comunista, Granma, sobre este último episodio de noticias fake insiste en que estas tienen como objetivo “desestabilizar el orden y el bienestar de nuestro pueblo, y a ellas recurren los enemigos de la revolución como una línea de ataque mediático, dirigido a provocar ansiedad y descontento popular, mientras enmascaran las verdaderas razones de la difícil coyuntura económica actual”. 

Deficiente análisis. Deberían tener algo más de cuidado a la hora de fijar esta posición. La extrema sensibilidad del cambio del peso con respecto a estas informaciones, sean lo que sean, indica la extrema desconfianza de los cubanos en su moneda nacional y en las autoridades encargadas del control monetario, al tiempo que saben que las bases que sustentan la moneda cubana son muy frágiles, y que el régimen no tiene una estrategia clara para sostener el peso, apoyándose en los motores internos de la economía. 

La debilidad del peso, y su extrema dependencia de noticias fake, indica que los equilibrios en que se debe sustentar la moneda de todos los cubanos, se encuentran rotos, y que déficit y endeudamiento público siguen alimentando una expansión monetaria que no parece tener fin, y que conduce a esa desconfianza de los cubanos en su moneda nacional. Para esto, no habría hecho falta meterse en el lío de la Tarea ordenamiento. Van a dejar al peso mucho peor que cuando convivía con el CUC. Por cierto, ¿Quién se acuerda del CUC?

 

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