Transportes y turismo en la Mesa redonda: ni una sola referencia al sector privado

Elías Amor Bravo, economista

El espacio Mesa redonda de este viernes ocupó a los ministros del Transporte, Eduardo Rodríguez, y de Turismo, Juan Carlos García, para dar cuenta de los planes, iniciativas y protocolos de sus respectivos ministerios en el desarrollo de la Estrategia.

No se sabe si de forma planeada, o porque surgió así, al final se habló mucho más de transportes que de turismo, en esa vuelta a la normalidad comunista que pretende conseguir la llamada Estrategia, volviendo a situar a la planificación central como el eje de la economía y centrando todos los esfuerzos en las empresas estatales.

Porque si algo es cierto en todas estas comparecencias ministeriales en mesa redonda es que, al menos hasta la fecha, los dirigentes comunistas cubanos dan la espalda a la iniciativa privada, los emprendedores y trabajadores por cuenta propia, que no reciben la menor atención por parte de sus planes y actuaciones.

Este “olvido intencional” o menosprecio a la actividad privada, que está necesitada de apoyo para poder superar la crisis, llama poderosamente la atención en dos sectores, transporte y turismo, donde se ha producido un notable avance de la iniciativa privada, frente al paquidermo ineficiente del sector estatal. Y sin embargo, ninguno de los dos ministros ha dedicado ni un segundo a defender iniciativas, propuestas o medidas destinadas a ayudar a los agentes privados. Que tomen buena nota. El retorno a la normalidad comunista se llama recentralización y control. No hay vuelta de hoja. Lo privado no importa.

De modo que, empezando con los transportes, el ministro anunció que a partir del 19 de octubre, se restablece el transporte interprovincial por medio de ómnibus nacionales en todo el país, en tanto que desde la capital se decidió comenzar gradualmente hacia las cabeceras provinciales. En concreto, se informó que la terminal de ómnibus de La Habana, abrirá sus puertas con un grupo de modificaciones para una mayor ventilación y distanciamiento a los pasajeros.

En particular, los que viajen en catamarán saldrán desde la terminal de la Avenida 26, habiéndose acordado con las autoridades de la Isla de la Juventud que el catamarán viaje tres veces a la semana, también con protocolos de seguridad.

Por otra parte, los trenes comenzarán el día 24 con un viaje hacia Bayamo, el 25 hacia Guantánamo, el 26 hacia Santiago de Cuba y el 28 hacia Holguín. El comienzo señalado el 24 se debe a que en estos momentos hay que trasladar desde La Habana y hacia las provincias, y desde aquellas hacia la capital, a personas que llevan mucho tiempo esperando y habían acudido a los consejos de defensa solicitando ayuda para los viajes. Solo en La Habana hay más de 9.000 personas en esta situación. De igual modo, a partir del lunes, se pondrá en funcionamiento un grupo de trenes de retorno en función de la población, pero la programación oficial de transporte por ferrocarril comienza el día 24.

Destacó el ministro que los trenes interprovinciales, aquellos que más bien son locales, pero en sus recorridos sobrepasan los límites de uno o dos territorios, también comenzarán a restablecerse, pero en este caso, sin precisar fechas, como en el caso del tren de Pinar del Río.

El ministro pidió a la población que se cumpla con las medidas sanitarias previstas, velar por la cantidad de pasajeros requeridos y que en las terminales se mantengan las acciones que garanticen el distanciamiento básico. En todos los casos, no será necesaria la obligatoriedad de la prueba PCR.

También informó que la venta de pasajes por tren, ómnibus y el catamarán, comenzó el jueves 14 de octubre, si bien, en el caso de la aviación, el restablecimiento será de forma gradual en correspondencia con la disponibilidad de aeronaves. En el primer día la venta fue de 26.446 pasajes, de los cuales 14.950 fueron a través de las agencias y 11.496 mediante la APK Viajando, una alternativa que facilita las gestiones de los usuarios sin necesidad de acudir a las oficinas para realizar los trámites.

En cuanto a la movilidad urbana, el ministro señaló que se han establecido todos los servicios estatales y no estatales, excepto en las provincias de Sancti Spíritus y Ciego de Ávila, donde se mantienen restricciones. Con la reapertura de los ómnibus urbanos se dispusieron nuevas medidas para mantener el distanciamiento, un reto en el que se ha venido trabajando a pesar de las limitaciones financieras.

Curiosamente, el ministro dijo que los triciclos que se incorporarán al servicio en la capital, operados en su totalidad por mujeres transportistas, están en correspondencia con la política de desarrollo de energías no fósiles, como una alternativa útil para la población, en distancias cortas, que tiene una gran movilidad.

En cuanto al transporte internacional señaló que ya se encuentran abiertos todos los aeropuertos internacionales para vuelos comerciales, excepto el aeropuerto de La Habana, que se mantendrá limitado a vuelos humanitarios y de carga por el momento, y el de Cayo Coco, abierto solo para el turismo, a partir de la situación actual en la provincia de Ciego de Ávila. El aeropuerto de Cayo Coco mantiene sus operaciones internacionales solo para pasajeros con destino al turismo.

Para los aeropuertos abiertos se permite la entrada y salida de cubanos y extranjeros, y todas las operaciones serán bajo estrictos protocolos sanitarios, realizando pruebas PCR al 100 % de los viajeros. El ministro subrayó que las personas que tenían boletos comprados o las que pretendan realizar su viaje, deberán ponerse en contacto con las aerolíneas para precisar sus opciones y se ratifica la limitación de equipaje de hasta dos piezas en bodegas de hasta 32 kg cada una.

También a partir del próximo 19 se dejará sin efecto la prohibición de entrada y permanencia en las aguas territoriales cubanas de embarcaciones de recreo y se abre la posibilidad de recibir cruceros, procediéndose, en ambos casos, bajo los protocolos sanitarios aprobados.

Una vez restaurada la movilidad de la población, la situación de la pandemia y su evolución en el conjunto del país, puede volver a dispararse en las cifras si no se cumplen las medidas de seguridad. Existen dudas al respecto, sobre todo si esta apertura general no se ha producido demasiado pronto y con un gran alcance. La alternativa sería retrasar la movilidad o abrir por zonas para comprobar la dinámica de las infecciones, pero el gobierno ha tomado la decisión más arriesgada cuando falta muy poco para el comienzo de la temporada turística.

Por ello, en cuanto al turismo, y sobre su posible recuperación, la llamada, tal vez de forma poco acertada como "locomotora de la economía nacional" por el ministro del ramo, que tomó la palabra a continuación, la principal novedad es que se extiende la operación turística internacional a todas las provincias que se encuentran en la nueva normalidad. Es decir, las autoridades se lanzan para tratar de aprovechar los primeros movimientos de la temporada alta que coincide con los meses venideros.

Es evidente que la recaudación de divisas del turismo pasa a ocupar el primer plano de relevancia para el gobierno comunista, si bien es cierto que, a diferencia de los transportes, el ministro de turismo insistió en que la apertura de los servicios internacionales será gradual, en función de la demanda, y se cumplirán, de manera estricta, las medidas sanitarias establecidas. A todos los viajeros nacionales o turistas se les hará PCR y se les exigirá la Declaración de Salud. No las tienen todas consigo.

En las actuales condiciones se restablece la prestación de servicios en las casas de renta, y solo se exceptúan, por el momento, las provincias de Sancti Spíritus, Ciego de Ávila y La Habana. De igual modo, se reanuda la comercialización de las excusiones a todos los territorios, que se encuentran en la nueva normalidad, incluyendo los circuitos desde La Habana, a partir del próximo día 19.

Respecto a los trabajadores de las casas particulares que se incorporan a la prestación de servicios, el ministro llamó la atención sobre la capacitación llevada a cabo en estos días, con el propósito de que puedan realizar sus actividades con el menor riesgo posible. En ese sentido, más de 2.000 trabajadores han sido capacitados.

La reapertura del turismo también afecta a las marinas internacionales y el alquiler de autos, se autoriza al mercado interno a alojarse en los cayos, ubicados en los territorios ya incorporados a la normalidad, y se restablecen los horarios habituales de trabajo en las instalaciones turísticas. Además, se continuarán potenciando las ofertas destinadas a los clientes nacionales.

Insistió el ministro en la responsabilidad individual, en el cumplimiento de los protocolos, y en la vigilancia epidemiológica tanto de trabajadores como de turistas. Y como parte de las medidas imprescindibles, mencionó: la medición de la temperatura, el mantenimiento de la distancia en áreas comunes, evitar las concentraciones, el aumento de los servicios al aire libre, no admitir clientes ni trabajadores con síntomas respiratorios.

En cuanto a la Estrategia para el turismo, el ministro destacó los siguientes objetivos:

Otorgar mayor autonomía en la gestión empresarial y estimular la competitividad.

Incentivar el turismo nacional e internacional, y rescatar los niveles alcanzados antes de la pandemia.

Ampliar el uso de las nuevas tecnologías e incrementar el acceso a Internet.

Incorporar todos los productos y servicios de las entidades hoteleras y extra hoteleras en la plataforma Cubatravel y potenciar el pago online de los servicios.

Promocionar la cultura dentro de la Imagen Cuba.

Diversificar los productos turísticos, más allá de sol y playa.

Seguir estimulando la inversión extranjera en pos del desarrollo de instalaciones turísticas.

Fortalecer el vínculo con las universidades.

Todo ello, para continuar trabajando por un turismo de paz, de salud, de recreación sana, de cultura y descanso.

Tras las intervenciones de los dos altos cargos del régimen, la actividad privada se quedó sin referencias concretas. Es evidente que el comunismo cubano plantea un retorno a la normalidad sin tener en cuenta al sector privado. Esto fue perceptible, por ejemplo, cuando se presentó la Estrategia de recuperación en el Ministerio del Transporte y el ministro habló de un plan con 32 medidas, de la que destacó como más relevante, un nuevo sistema para la gestión de la información y atención a la población, disponible en el sitio del Ministerio del Transporte. En el caso del turismo, resultará difícil la inserción de la actividad privada en alguna de las iniciativas citadas anteriormente. Y poco más. El sector privado cubano sigue siendo el gran olvidado de su gobierno.

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