La tierra no da para más, el desastre se avecina
Elías Amor Bravo, economista El campo cubano ha sido uno de los grandes olvidados de las 176 medidas. Es verdad que hay un eje dedicado a la agricultura, que contiene solo 7 medidas menos del 4% del total, pero es que, además, en la medida que no se abordan los problemas estructurales que afectan al sector, no cabe esperar gran cosa. La prensa oficial ha construido un relato optimista, en el que destacan que “nuevas oportunidades se abren en la agricultura para producir más alimentos, incorporar áreas sin explotar y aprovechar mejor las capacidades existentes”, pero cualquier guajiro cubano sabe por qué estas medidas no van a dar resultado. La tierra debe ser de quién la trabaja. Esta máxima, que es inspiración comunista, en Cuba es imposible, y ello ha condicionado la dinámica del sector agropecuario desde los primeros instantes de la llamada “revolución” cuando la llamada “reforma agraria” acabó por hundir un sector hasta entonces próspero y productivo. Luego fueron 67 años d...