Las reformas del comercio castrista no sirven
Elías Amor Bravo, economista Volvemos nuevamente a la rueda del hámster de la economía cubana. El régimen ha decidido implementar una serie de disposiciones en materia comercial, que según dicen en una nota informativa, tiene como objetivo “ordenar y actualizar el ejercicio de la actividad en Cuba”. Falso. No es posible regular el comercio sin escuchar a la población, y esto es lo que ha ocurrido. De acuerdo con las 176 medidas, las nuevas normas nacen con una supuesta vocación de generalidad ya que, en principio, se aplican a todas las empresas, las estatales, mipyme estatales y privadas, trabajadores por cuenta propia y modalidades de inversión extranjera, que desarrollen actividades comprendidas en lo que se puede calificar como comercio. Conviene recordar que la distribución comercial en Cuba, próspera y dinámica antes del triunfo de la llamada “revolución” en 1959, se ha convertido con el paso de los años en una de las actividades más atrasadas e improductivas, sometidas a la ...