Ahora nos quedamos sin agua también
Elías Amor Bravo, economista Primero fue la electricidad y los apagones, que siguen condicionando la vida de los cubanos. Ahora le toca el turno al agua. Según una nota oficial, Díaz Canel ha convocado de urgencia a directivos y expertos relacionados con el sector hidráulico y la generación eléctrica, para intentar asegurar las fuentes de suministro de agua en La Habana. Los síntomas de estado fallido no pueden ser más evidentes y además, llegaron tarde a resolver este problema. Cuando los servicios básicos a la población no pueden ser atendidos, la confianza de los ciudadanos en el gobierno simplemente se desvanece. En Cuba algo así debe estar pasando para que Díaz Canel haya movido ficha con tantas prisas. Como en tantos otros casos, el relato comunista echa la culpa de todos los males al bloqueo recrudecido del gobierno de los Estados Unidos y el cerco petrolero, dos factores que hacen más difícil las condiciones de vida, siendo el acceso al agua uno de los reclamos más recurrente...