En el Día del Campesino cubano: nada que celebrar
Elías Amor Bravo, economista Sorprende que todavía a estas alturas de la historia, los campesinos cubanos, digamos sus representantes institucionales reunidos bajo las siglas de la ANAP, quieran celebrar algo el 17 de mayo. Este día se conmemora el Día del Campesino, cuando se cumplen precisamente 67 años de la firma de la primera ley de reforma agraria por Fidel Castro. La prensa oficial se ha hecho eco de la información. Aquel acto populista, de firma en Sierra Maestra, quedó inmortalizado en una instantánea que, reproducida hasta la saciedad por los medios oficiales del régimen comunista, sentó las bases del desastre posterior en el productivo, eficiente y próspero campo cubano de antes de 1959. Y, por tanto, visto en perspectiva, realmente hay poco que celebrar, más bien nada, de las consecuencias de aquella lejana ley que pretendía, según Fidel Castro, que “nuestra patria recupere la tierra perdida, para nuestros hermanos, para nuestros hijos, que no tienen trabajo, que no tie...