La Aduana no está al servicio de la economía cubana. Todo lo contrario
Elías Amor Bravo economista Las zonas más ricas del planeta apuestan por el libre comercio, la ausencia de tarifas e impuestos aduaneros. La competitividad y la recaudación tributaria se ven normalmente favorecidas por este tipo de diseños fiscales. Casualmente, en Cuba, los comunistas van en dirección contraria, y de ese modo, el régimen alardea del control que ejerce la gestión aduanera, considerada como “garantía de un comercio seguro”. Nada más lejos de la realidad. La creciente amenaza de actividades ilícitas como el contrabando, el tráfico de drogas y el terrorismo que los dirigentes del régimen utilizan como argumentos para defender la injerencia del sistema aduanero en el funcionamiento de la economía, no se corresponde con la observación de la realidad. Por ejemplo, en la Unión Europea, donde las aduanas han sido derribadas desde hace décadas, nadie está pensando en contrabando, drogas o terrorismo, con niveles superiores a otras zonas del planeta. El argumento de las autorida...