¿Será noviembre clave para el turismo cubano?

Elías Amor Bravo economista

La prensa estatal castrista anunció a bombo y platillo en sus ediciones de hoy, que “teniendo en cuenta el avance en el proceso de vacunación en Cuba, su efectividad demostrada y la perspectiva de que más del 90 % de toda la población concluirá los calendarios de vacunación en noviembre, se prepara las condiciones para abrir, gradualmente, las fronteras del país a partir del 15 de noviembre de 2021”.

Vaya por delante que la eficacia del proceso de vacunación es algo que está por ver, si se observa que, a pesar de que ha avanzado notablemente con las abdala y soberana, la situación de la pandemia en la Isla sigue sin control, produciendo los datos más negativos desde el pasado año, y sin que las tendencias en los infectados, y lo que es peor, en los fallecidos, se controlen o se orienten a la baja. 

Al final, el régimen tendrá que depender de vacunas chinas o rusas, y llegar a la conclusión que las cubanas, por mucho que representen un esfuerzo descomunal de gasto público, no logran alcanzar los estándares internacionales de la OMS. En suma, se ha perdido un tiempo valioso en la lucha contra la pandemia, y ahora, correr por correr, tiene poco sentido.

De ahí que la decisión de abrir fronteras en noviembre no solo parezca precipitada, sino que también entraña riesgos. Tanto para los cubanos que viven en la Isla, como para los extranjeros que la visiten, por muy vacunados y protegidos que vengan. La necesidad de obtener divisas que necesita la economía para atender sus compromisos no puede estar por encima de la salud de los cubanos y la lucha contra la pandemia del COVID-19.  Hay suficientes experiencias que indican que no se puede reactivar las economías hasta que no se avance en las soluciones sanitarias. 

Abrir fronteras sin ton ni son, lejos de ser una solución para la asfixia económica del régimen comunista, podría asestar el golpe definitivo. Ni siquiera los países más avanzados juegan de este modo para afrontar la crisis. Querer resolver la falta de divisas que atenaza a la economía, con la apertura de fronteras en coincidencia con la temporada alta del turismo en la Isla, es complicado y exige, ante todo, reflexión e ideas claras para no cometer errores.

Es cierto que si se analiza el comportamiento de la estadística de entrada de viajeros en Cuba en los últimos años, se observa que en los meses de noviembre a marzo tiende a concentrarse más del 50% de la actividad, coincidiendo con la temporada alta del Caribe cuando los turistas procedentes de los países del hemisferio norte huyen de los fríos hacia temperaturas más agradables en esas mismas fechas.

Este resultado dependerá, lógicamente, de cómo se comporte el turismo a nivel mundial, y para ello habrá que seguir muy de cerca las tendencias de este negocio en las principales potencias. Y así, el verano, que es la temporada alta en España, Francia o Italia se ha comportado de forma razonable, con una cierta recuperación de la actividad centrada, sobre todo, en el turismo nacional. Es decir, los españoles han sido los que han hecho funcionar la actividad hostelera en las playas canarias o baleares en 2021. El turismo internacional sigue por debajo de las cifras de 2019.

Y luego, como en las relaciones económicas nunca existen reglas de obligado cumplimiento habrá que ver por qué determinados destinos del Caribe, como República Dominicana han captado turistas a Cuba durante la temporada del verano, y se han mostrado mucho más expansivos que la depauperada economía cubana.

De todo ello debería tomar nota el Ministerio de Turismo comunista, y rebajar sus expectativas porque le puede salir el tiro por la culata, por mucho que se anuncie la flexibilización de los protocolos higiénico-sanitarios a la llegada de los viajeros, centrados en la vigilancia de pacientes sintomáticos y la toma de temperatura. De igual modo, se anuncia que se realizarán pruebas diagnósticas de manera aleatoria, no se exigirá el PCR al arribo y se reconocerá el certificado de vacunación de los viajeros.

En realidad, medidas de este calibre no gustan al turista occidental que viaja a Cuba, que aspira a disfrutar del relax y viajar libremente por la isla, durante unos días, sin tanto control, observación y vigilancia en los resorts turísticos. El aparato castrista sueña con aplicar este tipo de actuaciones, pero esto es contraproducente para el turismo mundial que viaja a Cuba. Buen ejemplo es que en República Dominicana no se practica tanto control a los turistas, y ahí está el resultado de esta campaña de verano, que ha sido muy superior al esperado. La prensa se ha hecho eco de que muchos rusos han cambiado su destino de Cuba a República Dominicana este verano, y esa tendencia puede ir en aumento.

Volver a una cierta normalidad sin comprometer los indicadores internos de la pandemia será la clave para que las autoridades del régimen vuelvan a obtener divisas del turismo y que los gestores hoteleros dejen de perder ilusión en la apuesta, sin duda de alto riesgo, que hicieron por el turismo cubano.

Por último, la nota del ministerio castrista aclara que “también se iniciará la apertura del mercado interno turístico de manera gradual, en correspondencia con los indicadores epidemiológicos de cada territorio”. Mercado interno que se supone destinado para los cubanos. Ya se ha señalado que este verano el turismo en España se ha movido gracias a la demanda de los españoles.

Pensar en un comportamiento similar en Cuba, no deja de ser hilarante. En 2019, último año antes de la pandemia, de un total de 35 millones de pernoctaciones hoteleras en la isla, solo 8 millones correspondieron a turistas nacionales (el 22%) siendo el 78% restante de extranjeros. En España, en un año normal, las pernoctaciones se reparten al 50%. Algún dirigente del sector turístico comunista cubano debería explicar qué pretenden conseguir liberalizando el mercado turístico interno. La capacidad adquisitiva de los cubanos es tan baja que el turismo se acaba convirtiendo en una actividad muy alejada de los presupuestos familiares, salvo que se tenga "fe" ¿Tal vez andan buscando captar remesas?

 

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