¿Por qué no funciona el comercio electrónico en Cuba?


Elías Amor Bravo, economista
Sin duda, porque para que haya transacciones económicas, lo primero que debe existir son mercancías o servicios que sean demandados por la población, básicamente porque responden a unas necesidades detectadas en el mercado por los productores. Además, debe existir un sistema de distribución impecable que traslade los productos solicitados en el menor tiempo posible, sobre todo si se trata de no duraderos.
Intentar llevar los mecanismos obsoletos del comercio cubano, representado por la “libreta de racionamiento” castrista al comercio electrónico, tiene poco sentido. Lo primero que se debe hacer es cambiar de forma radical ese modelo, dejar de pensar en esos esquemas de intervención y planificación (precios topados, subsidios), dejando la libertad a los emprendedores privados para que organicen estos sistemas de distribución.
Como eso no es posible en Cuba, las experiencias del comercio electrónico en la Isla están siendo insatisfactorias, porque están a años luz de las que existen en otros países y crean notables desigualdades sociales. Más aún en este momento en que, como consecuencia de la pandemia, el gobierno ha dado vía libre a lo que empezó siendo un experimento y ahora, cobra más importancia por el confinamiento de la población.
Un artículo en Granma presta atención a estas cuestiones.
En concreto, se analizan los resultados de la pasarela de comercio electrónico EnZona, desarrollada por la empresa cubana Xetid, a través de las compras realizadas en las tiendas virtuales 5ta y 42 y Superfácil. En concreto, se alcanzaron durante la primera semana de mayo 2.692.114 pesos cubanos, lo que supera el importe correspondiente al mes de abril. El articulo ofrece otros datos al respecto.
¿De dónde sale esta pasarela EnZona? Que nadie piense en una iniciativa privada y mercantil. Esta es una operación estatal dirigida a dar soporte al pomposamente denominado “proceso de bancarización del país” que implementa, hasta la fecha con escaso éxito, el Banco Central de Cuba, en su intento de reducir los elevados volúmenes de circulación de efectivo con el aumento o incorporación de nuevos canales de pago electrónico. Conviene recordar que casi el 30% del PIB se mueve como efectivo en manos del público lo que deja un espacio muy limitado para una operatoria bancaria burocrática y poco eficiente.
En suma, como dice Granma, EnZona aparece como un instrumento para integrar las operaciones de comercio electrónico y las operaciones financieras, que se corresponde con lo establecido en los lineamientos de la política de informatización de la sociedad relacionados sobre el empleo de plataformas de código abierto, la soberanía e independencia tecnológica.
A pesar de lo expuesto, lo primero que se puede constatar es que el comercio electrónico abre notables desigualdades sociales en Cuba. Por lo tanto, si no se tiene un dispositivo para navegar por internet, es imposible practicar el comercio electrónico. Dispositivo electrónico + internet no están al acceso de los cubanos que se pelean por un puesto en las colas que en pleno período de confinamiento se producen de forma espontánea porque van a repartir 100 cuartos de pollo.
Sin teléfono móvil o cuenta de correo electrónico no puede nadie registrar su acceso al sistema con un usuario para poder acceder a las transacciones y la información de las plataformas. Hay una posibilidad en todo ello, que consiste en que algún familiar afronte el pago de estos medios desde Miami o Madrid. Buena parte de las remesas que reciben los cubanos del exterior se concretan en este tipo de pagos por servicios. Pero vuelven de nuevo las diferencias, porque aquellos que no tienen el acceso a estos recursos foráneos, con los bajos sueldos que se pagan en el país, es imposible ni siquiera plantearse esta alternativa.
La plataforma permite a los usuarios registrados (equipo + internet) conectar sus tarjetas de créditos ya sea en Banmet, BPA o Bandec en CUP o en CUC. Una vez más, aparecen las diferencias, ¿cuántos cubanos tienen acceso y usan de forma habitual tarjeta de crédito, lo que implica tener cuentas abiertas en esos bancos estatales? Los datos relativos al dinero de plástico en la economía cubana muestran un notable atraso, y la población continúa realizando la mayor parte de las transacciones con efectivo.
El artículo señala que EnZona cuenta con una herramienta de búsqueda de alcance nacional, que centraliza en un único lugar todos los productos o servicios que se comercializan en las tiendas virtuales registradas en la plataforma. Este mecanismo está dirigido a captar potenciales vendedores de productos que se quieran amparar en el comercio digital y registrar su actividad en la pasarela. Pero esto vuelve de nuevo a plantear la cuestión de la desigualdad, ya que no parece fácil para un pequeño emprendedor de base local y muy especializado en un mercado próximo incorporarse a este tipo de prácticas, sobre todo si tiene que después dar servicio de distribución a sus compradores más distantes.
El artículo finalmente se refiere a las precauciones que, en materia de seguridad, se aconsejan a compradores y vendedores y evitar que se produzca un acceso no deseado a los servicios por parte de usuarios fraudulentos. Tal vez se debería establecer algún tipo de responsabilidad en estos casos, en vez de tantas advertencias hacia sitios falsos, confiables, etc.
Granma vende como un éxito no solo la cifra de facturación antes citada, sino los 39.988 clientes de la plataforma. ¿De qué estamos hablando de un país de 11 millones de habitantes? La mayor parte de las operaciones de EnZona, realizar operaciones electrónicas con tarjetas de los bancos comerciales cubanos en CUP, CUC y USD; registrar y crear negocios virtuales o físicos; gestionar los negocios, la facturación y la logística de abastecimiento y servicio; así como facilitar a la población la búsqueda de los productos, servicios y la ubicación en el mapa de los establecimientos, en este momento de crisis y confinamiento, tienen poco interés para una población cada vez más preocupada por los alimentos que llevar a la mesa todos los días. Hasta el momento elegido para lanzar el comercio electrónico ha sido mal elegido por las autoridades. Los resultados se verán.

Comentarios

Entradas populares de este blog

El mercado cambiario oficial: el fracaso ya viene llegando

Murillo y la Tarea Ordenamiento: la culpa es de otros

El castrismo ante la encrucijada del modelo de turismo