¿Qué hay detrás de las remesas en divisas de Fincimex?

Elias Amor Bravo, economista

La prensa estatal comunista de Cuba se ha hecho eco de una noticia según la cual, Financiera CIMEX S.A. Fincimex anuncia que las remesas desde el exterior se podrán recibir en efectivo en dólares en oficinas de la Casa de Cambio, Cadeca, y en tal caso, los beneficiarios podrán optar por sacar el dinero recibido, o depositar total o parcialmente los importes de la remesa en sus cuentas Clásica, producto financiero que ofrece descuentos y ventajas adicionales.

Esta noticia la dio a conocer la propia Fincimex desde su página en Facebook. Esta empresa es un elemento fundamental dentro del sistema financiero cubano por su acceso a las divisas que han ido ocupando un papel cada vez más relevante en el equilibrio de las cuentas externas de la debilitada economía cubana.

Conviene recordar que Fincimex inició sus actividades, a partir de su creación en Panamá en enero de 1984, como parte integral del Grupo CIMEX, pero sus servicios se desarrollaron principalmente en Cuba desde 1995, durante el “período especial”, por la especialización en la gestión de remesas y servicios financieros, recibiendo la autorización oficial del Banco Central de Cuba en 1999. Entre otras funciones, la entidad fue autorizada a desarrollar las siguientes:

  • Financiamiento de operaciones de exportación
  • Gestión de tarjetas de remesas
  • Operaciones de arrendamiento financiero
  • Financiación a corto plazo para compras domésticas

De modo que la evolución de FINCIMEX en la economía cubana fue adquiriendo posiciones de institución clave en el sistema financiero nacional, por su especialidad en la gestión de remesas internacionales. De hecho, su papel protagónico se vio fortalecido cuando pasó a ocupar un papel predominante en el proceso de envíos de dinero hacia Cuba, llegando a canalizar el 41% de las remesas recibidas en la isla y controlando cerca del 95,7% de las transacciones oficiales.

Un crecimiento exponencial de la actividad que se consiguió desarrollando alianzas estratégicas con otras entidades especializadas en la gestión de remesas, como Western Union, que estableció 407 puntos de pago en territorio cubano, y poco después con la Small World Financial Services, lo que le permitió consolidar una red para el proceso de remesas.

La salida de Small World en junio de 2024 puso de manifiesto que el sistema tradicional de gestión de remesas en Cuba presentaba una notable fragilidad y ello condujo a la adopción de las plataformas digitales, lo que tuvo que hacer frente a obstáculos muy importantes, como las limitaciones tecnológicas, ya que solo el 63% de los cubanos tiene acceso estable a internet, o la dependencia de intermediarios, ya que las comisiones acumuladas entre emisores y receptores encarecen el servicio.

Y aquí viene lo más relevante, en la actualidad, Fincimex opera bajo control directo del Grupo de Administración Empresarial S.A. (GAESA), organización estrechamente relacionada con el sector militar cubano. Esta vinculación, de la que se no se disponen datos oficiales, ha captado el interés de organismos internacionales y del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, que en 2020 señaló formalmente a FINCIMEX como entidad bajo control de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba.

Los analistas destacan que los favorables resultados de la compañía se han visto estimulados por la vinculación y el control directo de Fincimex por parte del Grupo de Administración Empresarial S.A. (GAESA), bajo la dirección de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, consolidando una estructura de control militar que gestiona las entidades financieras en la isla, actuando GAESA como supervisor único de las operaciones estratégicas del sector.

Los beneficios de la relación militar y empresarial Fincimex y GAESA se plasman en tres resultados muy concretos:

En primer lugar, ocupar un papel central en el sistema de gestión de divisas, ya que aproximadamente el 74,3% de cada $100 que ingresa Cuba por remesas se retiene vía impuestos y sobreprecios en tiendas MLC.

En segundo lugar, la integración vertical, que ha permitido a GAESA controlar todo el ciclo financiero, desde la emisión de tarjetas (Fincimex) hasta el consumo final en establecimientos comerciales (TRD, Cimex).

Tercero, respaldo institucional, que se concretan en las licencias del BCC y el acceso preferencial a infraestructura estatal que otorga a Fincimex ventajas operativas significativas.

La integración de Fincimex en este sistema militar-empresarial refleja la estrategia del gobierno cubano para mantener el control centralizado sobre las operaciones financieras internacionales, no solo en las remesas en general, sino en todas las actividades operativas de GAESA en turismo y hotelería, comercio minorista, importación y exportación, servicios financieros, construcción, bienes raíces y transporte marítimo, entre otras.

Estas facilidades a los receptores de remesas, al parecer se encuadran dentro de una estrategia de Fincimex para ampliar las opciones para la gestión del dinero que reciben los cubanos del exterior, con el objetivo de facilitar el acceso a divisas a la vez que se incentiva el ahorro mediante la tarjeta Clásica.

Este servicio ha sido lanzado por la entidad con motivo de la celebración del tercer aniversario de la tarjeta, consolidada como instrumento de pago que brinda beneficios a sus titulares.

Precisamente, Fincimex desarrolla una actividad intensa en la gestión de tarjetas para la distribución comercial en la Isla, con la autorización exclusiva del Banco Central de Cuba para manejar tarjetas de remesas en todo el país. Destaca la AIS (American International Service), relacionada directamente con remesas, y aceptada en más de 10.000 establecimientos en todo el país. Y, en particular, las Tarjetas Clásica, para compras en MLC, con acceso a 586 tiendas especializadas, la Tarjeta Clásica OFA, dirigidas a visitantes extranjeros, con descuentos en servicios turísticos y la Tarjeta Clásica, creada para pagos en dólares físicos, utilizada principalmente en servicentros y comercios seleccionados. Esta tarjeta frece recarga ilimitada y descuentos del 5-10% en tiendas Cimex, Caribe y Turismo Gaviota.

Con estas tarjetas, los cubanos reciben dinero del extranjero en tarjetas prepagadas, realizan compras en tiendas autorizadas y sacan dinero en efectivo de cajeros automáticos, y ahora, con la iniciativa anunciada por Fincimex, podrán realizar la disponibilidad de las divisas en las CADECAS. Dejar las divisas en manos de los receptores de estas, en moneda fuerte, es un salto cualitativo importante que merece atención, pero nadie debe temer que conduzca a una eventual dolarización de la economía cubana. No tanto por el importe de las remesas, que llegan al 20% de la población, sino por la asimetría (e injusticia) cada vez mayor en la gestión del dinero procedente de las familias del exterior. 

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