El turismo en el primer cuatrimestre: de mal en peor

Elías Amor Bravo, economista

La Oficina Nacional de Estadística ONEI acaba de publicar los datos de turismo del mes de abril en Cuba y las buenas noticias no acaban de llegar.

La cifra de viajeros que entraron al país durante abril de 2026 alcanzó un total de 30.551, visitantes (el equivalente a los turistas) lo que representa un nuevo deterioro con respecto al mes anterior de un 15% en las llegadas que, en absoluto, se puede considerar un buen dato ya que, como es sabido, la campaña turística en la Isla ya avanza hacia los meses de menor estacionalidad en la zona del Caribe, y difícilmente podrá lograr remontar las cifras del pasado año.

 

Ene

Feb

Mar

Abr

2026

184.833

77.663

35.561

30.551

2025

196.344

180.560

200.125

165.222

%

-5,9

-57,0

-82,2

-81,5

 Hechas estas previsiones respecto de la dinámica del turismo en datos mensuales, la siguiente tabla realiza una comparación de las cifras en los cuatro primeros meses del año, entre lo realizado entre enero y abril de este ejercicio, y otro tanto con lo ocurrido en el mismo periodo del año anterior. La comparación entre acumulados interanuales permite obtener una perspectiva más completa de la tendencia, y una vez más, los datos no son positivos.

 

Ene

Feb

Mar

Abr

2026

184.833

262.496

298.057

328.608

2025

196.344

376.904

577.029

742.251

%

-5,9

-30,4

-48,3

-55,7

La caída de los turistas que llegan a la Isla en los cuatro primeros meses se sitúa en un 55,7% que descienden de los 742 mil de 2025 a los poco más 328 mil este año. La cifra absoluta de turismo se mueve por encima de la mitad de lo realizado en el año anterior, de modo que, ni en los escenarios más optimistas, parece que exista margen para la recuperación a lo largo de lo que queda de ejercicio.

Y aquí llega la segunda sorpresa. Si se presta atención a los principales países de procedencia se observa que las cifras acumuladas en los tres primeros meses del ejercicio se mantienen a la baja. Por ejemplo, Canadá que es el principal mercado se desploma prácticamente a la mitad, pasando de 272 mil a 124 mil turistas en el primer trimestre de 2026. 

Rusia también reduce sus cifras, casi un 40%, y se queda con solo 20.217 turistas. 

La Comunidad cubana en el exterior reduce la llegada de visitantes en este primer trimestre en un 42,8% con respecto al mismo período de 2025. 

Los turistas de Estados Unidos descienden un porcentaje superior, del 56,8%. Los procedentes de Francia, un porcentaje similar, 53,6%. Tan sólo Argentina se muestra más dinámica con un descenso del 0,5% y en el caso de China es solo un 5,7%, pero en ambos casos, la cifra de turistas es muy baja, 12.212 y 6.531 respectivamente.  









La circunstancia para destacar es que los cubanos de la diáspora, aunque registran un descenso en el acumulado respecto al año anterior, se mantienen como el segundo mercado de procedencia en las estadísticas de turismo que elabora el régimen comunista. Se confirma así la máxima de que en los últimos meses los cubanos de la diáspora son la principal fuente de financiación de la economía castrista, tanto por lo que respecta a las remesas que se envían a las familias, que se mantienen, como por la llegada de visitantes.

El resultado del turismo en Cuba durante los cuatro primeros meses del año 2026 no ofrece motivos para la esperanza y apunta a un nuevo ejercicio de caída de la actividad turística, descenso de ingresos por divisas y reducción de los niveles de ocupación en el sector hotelero. La amortización de las elevadas inversiones, ante un escenario como el descrito, resulta imposible y habrá que esperar a tiempos mejores, pero ¿cuánto? Es el fracaso de la apuesta castrista por el turismo de masas, que está lejos de la planificación central, y que, en las condiciones actuales, parece imposible de alcanzar. 

Y mientras tanto, los dirigentes cruzados de brazos esperando que el temporal amaine. Algo habrá que hacer, y tomar medidas, y no permanecer impasibles ante el desastre que se avecina. Antes de que sea mucho peor, los descensos de mercados como Canadá deberían ser estudiados con detalle porque apuntan a fracasos estructurales del modelo que si no se corrigen a tiempo se pueden trasladar al futuro, sin más. El régimen castrista, sus dirigentes, han fracasado con el modelo turístico actualmente, pero las consecuencias pueden ser mucho más graves para el futuro. 

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