La ópera bufa del final del castrismo: capítulo I
Elías Amor Bravo, economista
El espectáculo que están ofreciendo los dirigentes comunistas
cubanos se asemeja al desenlace de una ópera bufa, en la que todos los participantes
hacen el ridículo y provocan las carcajadas de los espectadores.
Ayer fue un buen ejemplo de ello. Mientras que la Secretaría
de estado de Estados Unidos anunciaba nuevas sanciones contra entidades de la
Isla y esta vez, contra directivos y funcionarios del Instituto Cubano de Amistad con los
Pueblos, ICAP, el régimen de La Habana procedía a la aprobación por el Consejo
de Estado de cuatro nuevos decretos leyes en una sesión ordinaria presidida por
Lazo Hernández, y que contó con la participación Díaz Canel y otros dirigentes comunistas. Como si no pasara nada.
Las sanciones de Estados Unidos recibieron una inmediata contestación
por parte de Bruno Rodríguez, que señaló que estas iban a ser un "obstáculo para
el transporte de contenedores con alimentos, medicinas y dispositivos médicos, principalmente
adquiridos por mipymes privadas cubanas". Una justificación de las más baratas y absurdas que se recuerdan, como si a Rodríguez y los comunistas les preocuparan las mipymes.
Rodríguez cuestionó, asimismo, que las sanciones de Estados
Unidos se dirijan a directivos y funcionarios del Instituto Cubano de Amistad
con los Pueblos (ICAP), ya que esta institución durante "más de seis décadas de
existencia ha promovido la amistad, la solidaridad internacional, la justicia y
la paz", y en un duro ataque contra Marco Rubio dijo “todo lo contrario a lo que el secretario de Estado ha promovido
siempre en su política corrupta”. El canciller tiene muy complicado contener su lengua y practicar la diplomacia activa.
La inclusión de miembros del ICAP entre los sancionados por el
gobierno de Estados Unidos ha supuesto una escalada de la violencia verbal de
los dirigentes comunistas, en particular del canciller Rodríguez. Es evidente que ha sentado muy mal en la cúpula de La Habana. Al respecto, el
secretario de Estado, Marco Rubio, informó en un comunicado que las medidas se
dirigen contra tres directivos del ICAP: su presidente, Fernando González
Llort; la vicepresidenta primera, Noemí Rabaza Fernández; y la directora para
Norteamérica, Leima Martínez Freire, por presuntamente patrocinar “una amplia
red subversiva en Estados Unidos destinada a identificar, captar y radicalizar
a elementos subversivos”. La cuestión es seria.
Por otro lado, las nueve entidades sancionadas incluyen al
Ministerio de la Construcción de Cuba, así como empresas de los sectores
minero, metalúrgico y de Comercio Exterior. En este punto, el canciller Rodríguez
se refirió al impacto del bloqueo energético de Estados Unidos contra Cuba porque
tiene “un impacto real y grave en la población cubana”. Y calificó esta
política como “parte del castigo colectivo que aplica el gobierno
estadounidense contra el pueblo cubano” que “no solo limita el desempeño de la
economía cubana”, sino que supone un freno para el trabajo que realizan
agencias y organizaciones internacionales, evidenciando su carácter
extraterritorial.
Pues bien, mientras Rodríguez se despachaba a gusto en la prensa oficial y redes sociales, contra
Marco Rubio, el Consejo de estado comunista dada visto bueno a cuatro nuevos
decretos leyes que mantienen el desarrollo normativo de las 176
transformaciones.
El primer decreto ley es el “Modificativo de los decretos
leyes 88 “Sobre las micro, pequeñas y medianas empresas”, 89 “De las
cooperativas no agropecuarias” y 90 “Sobre el ejercicio del trabajo por cuenta
propia” fue presentado por Lázara López-Acea, presidenta del Instituto
Nacional de Actores Económicos no Estatales. Según la nota oficial, y a la
espera de la publicación en Gaceta oficial, este decreto ley tiene como
objetivo eliminar restricciones, favorecer el desarrollo y diversidad del
sistema empresarial del país; en correspondencia con las transformaciones
económicas y sociales relacionadas con el modelo de gestión de los actores
económicos en materia de aprobación, clasificación, organización,
funcionamiento y autonomía. Bueno, ya se verá.
El segundo decreto ley «Del Seguro Obligatorio de
Responsabilidad Civil para Vehículos de Transporte Terrestre de Motor», fue
presentado por Vladimir Regueiro, ministro de Finanzas y Precios, con el objetivo,
dicen, de unificar los regímenes de responsabilidad civil por riesgo creado,
derivados de la conducción de vehículos de motor estableciendo la
obligatoriedad de la suscripción de un contrato de seguro para todo titular de
un vehículo de motor de transporte terrestre que circule por las vías públicas
y férreas del territorio nacional, sean personas naturales o jurídicas,
nacionales o extranjeras, de acuerdo con las transformaciones económicas y
sociales. Pero, con el número de vehículos que circulan por Cuba, ¿realmente
hace falta esta regulación de los seguros de responsabilidad civil? ¿No es una
pérdida de tiempo en esta ópera bufa?
El tercer decreto ley «Sobre Licitaciones”, fue presentado
por Joaquín Alonso, ministro de Economía y Planificación, tiene por objeto
regular la licitación como método general de selección de contrapartes para la
contratación de bienes, servicios, obras, gestión de espacios, capacidades
productivas o cualquier otra forma de empleo de recursos del Estado por parte
de los actores económicos, tanto estatales como no estatales, en el marco de la
economía socialista y el perfeccionamiento del modelo económico y social
cubano. De los distintos procedimientos de la gestión pública de contratos, la
licitación parece el más reconocido en todos los países, pero, ahora viene lo sorprendente, ¿es que en 67 años los comunistas
cubanos no han tenido en cuenta esta cuestión? Entonces, ¿Cómo adjudicaban
los contratos? ¿A dedo? La ópera bufa sigue provocando carcajadas.
Finalmente, el decreto ley “Modificativo del decreto ley 22
“Arancel de Aduanas de la República de Cuba para las Importaciones sin Carácter
Comercial”, fue presentado igualmente por el Ministro de Finanzas y Precios, al que se acumula la faena, busca, en consonancia con las transformaciones
económicas y sociales aprobadas, autorizar la importación con carácter
comercial de mercancías por personas naturales en su condición de pasajeros y
por envíos, por la vía no comercial, sin que ello constituya una actividad de
comercio exterior. Aviso a navegantes. Se acaba una línea de negocio de éxito para los trabajadores
por cuenta propia que se dedicaban al transporte de las importaciones no comerciales. El régimen ha dicho basta, apostando por un modelo que no tiene base ni es realista. Otro despropósito.
Sin duda, habrá que leer la letra de estos decretos leyes cuando sean
publicados en la gaceta. El Consejo de Estado, con la que está cayendo y observando que la
sociedad cubana se halla en medio de una grave crisis humanitaria, se dedicó a analizar
cómo se fortalece cada territorio con ese engendro del “movimiento
popular-participativo denominado Mi Barrio por la Patria”, que en medio de la grave crisis, trata de “potenciar la participación popular,
contribuir a la solución colectiva de los problemas y aportar con unidad a las
prioridades del país y a las necesidades del ámbito local desde sus tres
frentes principales de trabajo: Barrio Seguro, Barrio Productivo y Barrio
Participativo”. Sinceramente, es que no dan para más ¿Acaso estamos ante la revitalización de los fatídicos comités de
defensa de la revolución? Pero ¿A quién pueden interesar estas majaderías
comunistas de espionaje y chivateo, con la que está cayendo?
Parece que la responsable de este movimiento "cederista" es Ana María
Mari Machado, que sonó como una posible candidata a liderar cambios políticos
en Cuba, pero que, de forma aplastante, queda manchada al involucrarse en esta
nueva edición de los comités. Lo asombroso es que cayó en la trampa que le tendieron para neutralizarla. Lazo destacó la
relevancia de esta iniciativa en el barrio y la comunidad "que promueve la
participación popular y el movimiento de masas como esencias de la Revolución,
especialmente en la circunscripción y el consejo popular". Nada que ver con el
escenario que en este momento se exige de responsabilidad y eficacia en la
gestión.
Por si no fuera suficiente, Toledo Santander, secretario del
legislativo cubano, presentó la propuesta de "acciones a realizar por las
asambleas municipales del Poder Popular para la implementación y cumplimiento
de las transformaciones económicas y sociales". A partir de ahora, se refuerza
el papel del consejo popular en la evaluación de las cuestiones de mayor
impacto en la comunidad, el impulso al movimiento popular-participativo “Mi
Barrio por la Patria” y el control popular como complemento del control
administrativo en la demarcación, un aspecto abordado también en la sesión,
especialmente en los resultados de los acuerdos para perfeccionar e incrementar
el ejercicio del control y la participación popular. Los comunistas han puesto en marcha todo el instrumental de coerción para que las transformaciones se lleven a puerto.
Se tiene la impresión de que este tipo de actuaciones devuelven al régimen castrista a las esencias clásicas y a ser más comunista, reaccionario, fidelista y radical que nunca antes. En la ópera bufa del fin del castrismo, los actores se empeñan en hacer el ridículo, y de ahí las carcajadas del público, porque se mueven en un escenario especialmente complejo, desempeñando un
papel ajeno a la realidad, casi absurdo, que provoca la hilaridad. Una lástima,
porque hay millones de cubanos que están esperando una solución y una respuesta
a sus problemas, pero el régimen está en lo suyo, y créanme, no es nada bueno.
No se vislumbra ninguna actuación que vaya a repercutir en mejorar la vida de los cubanos. La pregunta clave: cuándo se van del gobierno los comunistas??
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