El sector agropecuario cubano en 2021: un año para olvidar

Elías Amor Bravo economista

Al fin han dado señales de vida y se ha empezado a ver algo de luz de lo ocurrido en 2021 en la economía cubana. Acaba de ser publicado por la Oficina Nacional de Estadística, ONEI, el informe “Sector agropecuario. Indicadores seleccionados enero diciembre 2021”, con el que, en cierto modo, se da el pistoletazo de salida a la información de lo ocurrido en la economía cubana durante 2021.

Esta publicación tiene como objetivo ofrecer información sobre el comportamiento de los principales indicadores de la agricultura no cañera y la ganadería. Las fuentes de información proceden de los datos obtenidos del Sistema de Información Estadístico Nacional (SIEN). las provenientes del Ministerio de la Agricultura (MINAG), boletines de la Unión de Empresas del Combinado Avícola Nacional (UECAN), del Grupo de Producción Porcina (GPP), del Centro Nacional de Control Pecuario (CENCOP), así como la información de la Dirección de Agricultura Urbana y Suburbana del Instituto de Investigaciones Fundamentales en Agricultura Tropical (INIFAT).

Lo primero a destacar es que el sector agropecuario cubano ha registrado en 2021 uno de los peores ejercicios de los últimos años, muy negativo, en el que no solo han estado en vilo las necesidades de alimento de la población, sino que también ha tenido un efecto arrastre a la baja sobre el crecimiento del conjunto de la economía.

Las principales producciones de la agricultura no cañera han registrado descensos en 2021, agravando la escasez de oferta y las dificultades de los cubanos para comer todos los días.

Destaca, sobre todo, la muy desfavorable evolución de la producción de papa (-15,7%) o del arroz (-15,3%), que son componentes fundamentales de la dieta alimenticia de los cubanos, aunque también hubo caídas muy significativas de la producción de cítricos (-14,5%) o de los frutales (-10,8%). La producción de viandas y hortalizas se ha mantenido estable con respecto al año anterior, gracias al mejor comportamiento de las hortalizas (0,9%) entre las que destaca el tomate (9,1%) único producto que destaca en la relación publicada. Por el contrario, la producción de viandas descendió -1,4% acusando la fuerte caída de la producción de papa.

En segundo lugar, si se atiende al origen estatal o no estatal de la producción agraria, se observa el fracaso del sector estatal en producir alimentos, con un descenso global del -4,1% mientras que el sector no estatal, en medio de grandes dificultades, ha conseguido aumentar un 0,6% la oferta, si bien, insuficiente.

Dentro del sector no estatal, la producción alcanzada por las formas más próximas a la organización comunista, como las UBPCs o las CPAs experimentaron fuertes descensos de la producción de viandas y hortalizas, -7,7% y -0,7% respectivamente, en tanto que los CCS y privados lograron crecer esta producción un 1,2%. Resultados que deberían llevar al estado a apartarse definitivamente de la producción agraria y dejar que fuera liderada por el sector privado.

De hecho, en un año en que la producción de papa cayó intensamente, como ya se señaló, fueron los CCS y privados los únicos que consiguieron remontar las cifras de este producto básico de la alimentación, con un 3,1% más. Por su parte, el estado mostró una vez más su desidia más absoluta hacia la producción de papa, y registró nada más y nada menos que una caída del 20% en la producción, solo superada por los cítricos, con una caída del 68,5% en la producción del estado. Este resultado presenta el agravante de que todavía el estado mantiene bajo su tutela y propiedad el 37,9% de la producción de la papa, un alimento en que ha fracaso de forma evidente como productor. Los CCS y privados apenas concentran el 5% del total. Los cambios estructurales son más necesarios que nunca.

El estado, como productor, solo se mostró más dinámico que el sector no estatal en dos producciones que registraron fuertes caídas globales en 2021 como son maíz (-7,2%) y frijoles (-7,1%) en las que el estado (que retiene alrededor del 20% de la producción) con aumentos del 7,3% y 2,6% respectivamente, tuvo un comportamiento más favorable que el sector no estatal que registró descensos del -9,6% y 8,3% respectivamente.

Cuadro 1.- Producción agrícola

 

Producción

 

 

No Estatal

 

 

 

 

total

 

 

 

 

 

CCS y

CONCEPTO

(Mt)

Total

Estatal

Total

UBPC

CPA

Privado

Viandas y Hortalizas

3.825,4

0

-4,1

0,6

-7,7

-0,7

1,2

Viandas

2.112,1

-0,8

3,1

-1,2

-7,6

-0,1

-1,6

   Tubérculos y Raíces 

1.251,5

-1,4

8,6

-2,3

-9,3

-0,3

-3

      de ello: papa

97,3

-15,7

-20,4

-12,5

-13,6

-13,4

3,1

    Plátanos

860,5

0,1

-3,4

0,5

-3,9

-2,7

1,1

Hortalizas

1.713,3

0,9

-8,8

3,1

-9,9

-0,1

4,7

      de ello: tomate

317,2

9,1

15,1

8,6

22,9

-1,6

8,5

Arroz cáscara húmedo

225,8

-15,3

-17,5

-14,7

20,8

-14,7

-31

Maiz

238,7

-7,2

7,3

-9,6

-33,2

1,1

-11,7

Frijol

61,2

-7,1

2,6

-8,3

6,3

-19,9

-25,2

Cítricos

37,1

-14,5

-68,5

-2,1

-16,1

-2,4

-25,7

Frutales

770,1

-10,8

-7,5

-11,1

6,4

1,2

-7,2

 

Pero ¿es tan negativa la situación alimentaria en Cuba? ¿los datos justifican de forma cierta la persistente escasez que denuncian los cubanos en las redes sociales?

Por ello, en tercer lugar, para obtener respuesta a estas cuestiones, resulta más interesante comparar lo ocurrido en 2021 (tras la nefasta Tarea ordenamiento, post pandemia del COVID-19) con el año 2019, el anterior al inicio de la crisis sanitaria, en el que aún no se hablaba de ordenar nada y no se habían desatado los efectos de la pandemia.

Si se realiza este análisis, los datos son abrumadores. El Cuadro 2 los presenta ordenados por las producciones de que se dispone de información a efectos comparativos.

De 5 millones de toneladas de viandas y hortalizas en 2019, apenas se alcanzaron 3,8 millones en 2021. Los desplomes de la oferta de alimentos han sido muy significativos en frijol (-52,4%), cítricos (-47,6%) o arroz (-47%) productos que se redujeron casi un 50% en el curso de dos años. También hubo descensos superiores al 20% en viandas y hortalizas, en especial u producto como la papa (-25,8%) pero también el tomate (-21,3%) que no se salvó de los descensos en esta comparación con 2019.

Tan solo plátanos o maíz quedaron por debajo del 20% de caída, pero con porcentajes muy destacados, -17% y -13,5% respectivamente.

Los datos comparativos de 2021 con 2019, antes de la pandemia del COVID-19 y de la Tarea ordenamiento, confirman que los cubanos han debido experimentar en el curso de dos años reducciones globales de la oferta de alimentos superiores al 25% de los productos de consumo agrícola más solicitados. 

Cuadro 2.- Evolución de la producción agraria en Cuba

 

Producción

Producción

 

 

total

total

Variación

(Mt)

2021

2019

%

Viandas y Hortalizas

3.825,4

4.921,2

-22,3

Viandas

2.112,1

2.737,9

-22,9

   Tubérculos y Raíces 

1.251,5

1.701,8

-26,5

      de ello: papa

97,3

131,2

-25,8

    Plátanos

860,5

1.036,2

-17,0

Hortalizas

1.713,3

2.183,3

-21,5

      de ello: tomate

317,2

403,0

-21,3

Arroz cáscara húmedo

225,8

426,3

-47,0

Maíz

238,7

275,9

-13,5

Frijol

61,2

128,4

-52,4

Cítricos

37,1

70,8

-47,6

Frutales

770,1

1.094,4

-29,6

Y si el panorama de la agricultura fue negativo, por lo que respecta a la ganadería la situación ha sido mucho peor, como se observa en el Cuadro 3, ya que aquí el derrumbe de la oferta se ha intensificado en el curso de un solo año.

Cuadro 3.- Producción ganadera

 

 

 

Producción

total

 

 

No Estatal

(%)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CCS y

INDICADORES

UM

Total (%)

Estatal (%)

Total

UBPC

CPA

Privado

Carne bovina 

Mt

128,6

-13,5

-11,9

-19,2

-18,8

-19,2

-13,8

Carne de cerdo

Mt

132,9

-53,5

-52,4

-53,1

-63,2

-57,9

-53,1

Carne de ave     

Mt

17,9

-20,8

6,2

-18,8

-5,7

-23,9

-29,5

Carne de ovino - caprino     

Mt

24,5

-32,5

-72

-24,6

-38,8

-16

-23,6

Leche fresca 

MMl

380,9

-16,3

-12,4

-19,6

-20,6

-14,8

-19,3

Huevos          

MMU

2.138,5

-10,5

-14,8

-19,3

-27,6

-4,8

-12,3

Ninguna producción del sector ha registrado signo positivo, es decir, aumentos, y los descensos han sido la nota común, con desplomes de -53,5% en carne de cerdo (de gran relevancia en la dieta de los cubanos), -32,5% en ovino-caprino, y -20,8% en carne de ave.

La carne bovina disminuyó un -13,5%, la leche fresca un -16,3% y los huevos, un -10,5%. En la producción agropecuaria, los resultados obtenidos por el estado han sido negativos, pero en general, han mostrado descensos menos acusados que los obtenidos por las formas no estatales.

En concreto, estas registraron peores resultados en carne bovina y de cerdo, e incluso en carne de ave el estado con un 6,2% aumentó la producción frente al -18,8% de la producción no estatal. Sin embargo, las formas no estatales registraron un menor descenso en la carne de ovino (-24,6%) que el estado que se desplomó un -72%. En leche fresca y huevos, el sector no estatal se queda igualmente por detrás del estado. Salvando las dificultades de comparación estadística, los datos con relación a 2019 son incluso peores que en el caso de la producción agrícola. Las cabezas de vacuno entregadas a sacrificio descendieron de 485,9 mil a 392 mil un -19%; las de cerdo pasaron de 3.945 mil a 1.937 mil, aquí el descenso fue del -51%.

Estos datos confirman que el sector agropecuario cubano ha registrado en 2021 uno de los peores ejercicios de los últimos años, muy negativo, en el que no solo se ha visto comprometido atender las necesidades de alimentos de la población, sino que también ha tenido un efecto arrastre a la baja sobre el crecimiento del conjunto de la economía. Las medidas adoptadas por el régimen, las “famosas 63”, no han servido para dinamizar la producción agropecuaria, y toca ir pensando en responsabilidades y relevos ante un desastre, por otra parte, anunciado.

De acuerdo con la ONEI, la tasa de variación del PIB en agricultura, ganadería y pesca en los tres primeros trimestres del año fue de -20,4% en el primero, -6,7% en el segundo y -11,6% en el tercero, la previsión que cabe realizar, con los datos disponibles, es que el cuarto trimestre no habrá sido mejor, apuntando a un nuevo desplome del sector que, según nuestra estimación, ha situado la cifra del PIB en el sector primario con un descenso global en el ejercicio de una caída del -15%, con su impacto negativo sobre la alimentación de la población, imposible de compensar con importaciones por la ausencia de divisas.

El sector agropecuario cubano sigue en recesión, una grave y profunda recesión, porque no logra funcionar bajo el modelo social comunista y reclama cambios estructurales urgentes. 2021 ha sido un año perdido.

Comentarios

  1. Lo que no puedo entender es que ese país con buen clima todo el año no pueda resolver este problema. Yo vivo en El Norte del norte y tenemos de cinco a seis meses para sembrar cosas y cosechar. Vivo en una casa con un pedazo de tierra y en el patio trasero cultivo:

    Gandules amarillos y verdes,
    frijoles... si, frijoles!
    tomates,
    papas,
    ajo,
    cebolla,
    orégano,
    Lechugas,
    menta,
    tomillo,
    rúcula,
    fresas,
    arándanos,
    frambuesas,
    pepinos,
    calabaza,
    manzanas,
    calabacines.

    Lo unico que la alcaldie no me permite tener son pollos pues vivo en una parte todavia es ciudad y no me dejan. Me los quitan si me agarran y me ponen una multa.

    Estoy esperando que el calentamiento global realmente se active para cultivar platanos y mangos.

    Parto de semillas dentro de la casa. No soy rico, por lo tanto, la razón para crecer todo lo que pueda. Solo voy a la tienda a comprar semillas. ¿Por qué Cuba no puede hacer lo mismo? Las personas que viven en la ciudad que preparen canastas y canteros donde pueden cultivar sus plantas, o tener canteros colectivos. La tierra se la tienen que devolver a los agricultores, los mismos que antes abastecían al país; y si existe competencia los precios seran los reales para Cuba.

    Son brutos!

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