La inflación en septiembre amenaza a la economía cubana

Elías Amor Bravo, economista

La Oficina Nacional de Estadística ONEI acaba de publicar el dato de inflación en Cuba correspondiente al mes de septiembre. Una cifra, de nuevo preocupante, que lejos de convertirse en un objetivo prioritario a controlar por las autoridades, pasa desapercibida y no se adoptan las políticas que deberían servir para estabilizar el comportamiento alcista de los precios. 

En materia de lucha contra la inflación se tiene la impresión de que el régimen comunista ha bajado los brazos y se muestra incapaz de hacer algo. Incluso, cuando se adoptan decisiones de política monetaria lo hacen mal, como ocurrió recientemente con la emisión de los nuevos billetes de alta denominación que no significa otra cosa que alimentar las expectativas alcistas de precios.

De modo que, durante el pasado septiembre, el dato de inflación, el IPC general, registró un aumento del 3,37% respecto del mes anterior (ligeramente inferior al dato registrado en agosto), llevando el dato acumulado en los ocho primeros meses a un 24,85% y finalmente, la tasa interanual en un 28,44%, 16 puntos porcentuales más que la registrada en el mes de enero, en la proximidad del 30%.

De nuevo, se observa que la aceleración de la inflación en Cuba durante los nueve primeros meses de 2026 sigue estando motivada por el comportamiento de los precios de dos componentes fundamentales, Alimentación y Restaurantes y hoteles, que atienden necesidades básicas de la población.

A ellos se van sumando aumentos significativos de precios en otros componentes del IPC como Bebidas alcohólicas y tabaco, Transporte, Muebles y artículos del hogar, Servicios a la vivienda o Bienes y servicios diversos, lo que significa que la base de la inflación se extiende y alimenta; incluso, Educación, uno de los “logros de la revolución” registra un aumento significativo de los precios. El descontrol de la inflación es un ejemplo de la incapacidad de los dirigentes para actuar en política económica, en este caso, monetaria.

sep-26

Índice

Mes

Acumulado

Interanual

Restaurantes y hoteles

754,28

3,61

33,58

39,11

Servicios a la vivienda

587

1,6

17,91

21,62

Educación

299,96

1,54

16,11

20,24

Bienes y servicios diversos

283,72

2,51

17,78

21,04

Muebles y artículos hogar

233,76

3,25

20,26

23,44

IPC general

630,74

3,37

24,85

28,44

Prendas vestir y calzado

141,53

1,37

10,28

12,85

Alimentos y bebidas no alcohólicas

1.200,90

5,69

36,68

42,66

Recreación y cultura

281,26

0,8

7,98

9,02

Transporte

802,87

0,43

23,67

24,8

Comunicaciones

103,78

0,08

0,61

0,74

Salud

140,02

0,01

0,12

0,29

Bebidas alcohólicas y tabaco

717,6

8,2

48,09

46,71

Los precios de los Alimentos y bebidas no alcohólicas han visto cómo el índice de base 100 en 2010 vuelve a situarse en el mes de septiembre por encima del valor 1.000 (base 100=2010), situándose en 1.200,90, lo que significa que los precios se han multiplicado por 12 desde entonces. Más a corto plazo, su crecimiento en septiembre ha vuelto a ser destacado, un 5,69% respecto del mes anterior (por encima de la media del IPC).

El dato de inflación acumulado hasta septiembre en este componente del IPC se elevó a un 36,68% (siete puntos más que en agosto) e igualmente se situó por encima de la media (12 puntos más), y la tasa interanual que mide la tensión a más largo plazo de los precios, se situó finalmente en un 36,68%, doce puntos porcentuales más que la media. El absoluto descontrol de los precios de alimentación en Cuba permite observar en este componente del IPC los aumentos individuales de precios más destacados, como la carne de cerdo, que aumentó su precio un 10,69% o los huevos de gallina en un 8,79% y el jamón y el queso blanco con un 5,7% respectivamente. En todo caso, se trata de aumentos especialmente intensos que elevan el peso de la Alimentación en los componentes del IPC, más del 73,39%, y que, por arraigo de expectativas, augura nuevos aumentos en meses venideros.

Por su parte los precios de los Restaurantes y hoteles ascendieron en septiembre un 3,61% una tasa inferior a la del mes anterior, lo cual no sirvió para moderar su impacto en el alza de los precios. En los nueve meses transcurridos del año, el acumulado se elevó hasta un 33,58% que vuelve a ser una de las tasas más elevadas de todos los componentes del IPC, y la tasa interanual quedó situada en un 39,11%, en este caso, 11 puntos porcentuales más que la media. Los mayores aumentos de precios en este componente del IPC se dieron en refrescos, 8,7% y cerveza, 8,25%, pero los aumentos más llamativos de precios se dieron en el refresco en polvo, que ascendió un 17,73% durante el mes, y la salchicha perro caliente, un 11,72%. 

De acuerdo con las previsiones formuladas en informes anteriores, llegando al noveno mes del ejercicio, y observando la manifiesta incapacidad de las autoridades para controlar la inflación, las tendencias de estos dos componentes principales del IPC, Alimentos y Restaurantes y hoteles, por su destacado peso en el total del gasto realizado por las familias (más del 83%) mantienen las previsiones de aumento de los precios para el conjunto de 2026 en el entorno del 40-50%, un dato que situará a la inflación en Cuba como una de las más elevadas de América Latina y Caribe.

Junto a los precios de la Alimentación y de Restaurantes y hoteles, el arraigo de las expectativas de inflación en los nueve meses transcurridos de 2026 ha hecho que otros componentes que presentaban a comienzos de año cierta estabilidad, hayan acelerado los aumentos.

Un ejemplo es Bebidas alcohólicas y tabaco, con un aumento en septiembre del 8,2%, que es el doble de la media del IPC y que incrementa la tasa acumulada al 48,09% y la tasa interanual al 46,71%. La participación de este componente en el consumo total se sitúa en un 6,7%. El pasado mes de abril, la tasa interanual de los precios de Bebidas alcohólicas y tabaco era negativa, situándose un 7,22% menos que el año anterior. De hecho, este componente del IPC comenzó el año con valores moderados e incluso descensos interanuales, pero a partir de abril, los precios se han descontrolado hasta alcanzar los niveles señalados. Los aumentos de precios más destacados en este componente se dieron en cerveza embotellada, 8,58%, cigarro suave, 8,18%, cigarro fuerte, 8,61% y tabaco, 7,58%.

Otro ejemplo del descontrol de los precios se presenta en el componente de los Transportes, con un aumento del 0,43% en septiembre, que incrementó la tasa acumulada hasta el 23,67% y la tasa interanual, en el 24,8% y por tanto se mantiene como uno de los componentes más inflacionistas del índice.

El siguiente puesto corresponde a Muebles y artículos del hogar con un aumento durante septiembre de un 3,25%, que empuja la tasa acumulada al 20,26% y la tasa interanual a un 23,44%. El caso de los Servicios a la vivienda, con una tasa mensual del 1,6%, el acumulado en el 17,91% y la interanual en un 21,62% es otro ejemplo de componente inflacionista endógeno. En cuanto refiere a los Bienes y servicios, con un aumento de los precios del 2,51% en septiembre, la tasa acumulada se ha situado en un 17,91% y la interanual en un 21,62%.

Por otro lado, un componente que ha perdido tensión alcista en los ocho meses transcurridos del año ha sido Transportes, con un aumento del 1,14%, sin embargo, en septiembre sitúa la tasa interanual en un 25,03% similar a la media del IPC.

Los datos confirman que un total de 11 componentes del IPC (de los 12 que lo integran) registraron aceleración de la inflación entre septiembre y enero, como se observa en el cuadro siguiente que analiza la diferencia entre las tasas interanuales a finales de ambos meses. En concreto, la inflación general se aceleró 15,92 puntos porcentuales.

Por encima de ese resultado, destaca la intensa aceleración registrada por Alimentos y bebidas no alcohólicas, (30,15 puntos porcentuales más que en enero, el doble que la media), seguida de Transporte (19,46 puntos porcentuales) y de Muebles y artículos hogar, (22,4 puntos porcentuales) y a mayor distancia, Restaurantes y hoteles, 17,97 puntos y Bienes y servicios diversos (9,1 puntos). Tan solo se desaceleran los precios en el componente de Salud, en tanto que Educación, con 1,75 puntos, Recreación y cultura con 2,96 puntos más y Prendas de vestir y calzado, con 3,14 puntos, son los que registran menor aceleración inflacionista. Estos datos vienen a confirmar que la economía cubana está muy lejos de la necesaria estabilidad de precios.

En %

Septiembre

Enero

diferencia

Restaurantes y hoteles

39,11

21,14

17,97

Servicios a la vivienda

21,62

14,85

6,77

Educación

20,24

18,49

1,75

Bienes y servicios diversos

21,04

11,94

9,1

Muebles y artículos hogar

23,44

1,04

22,4

IPC general

28,44

12,52

15,92

Prendas vestir y calzado

12,85

9,71

3,14

Alimentos y bebidas no alcohólicas

42,66

12,51

30,15

Recreación y cultura

9,02

6,06

2,96

Transporte

24,8

5,34

19,46

Comunicaciones

0,74

0,47

0,27

Salud

0,29

1,01

-0,72

Bebidas alcohólicas y tabaco

46,71

36,16

10,55

El resultado de la inflación en el mes de septiembre dista mucho de ser favorable, en la medida que se mantiene elevada en datos interanuales y vuelve a acelerar su crecimiento pero, sobre todo, se arraiga, en forma de expectativas alcistas en un mayor conjunto de bienes y servicios, que se trasladan por el peso más elevado que tienen sobre el total del gasto de las familias dichos componentes del IPC, como transporte y alimentación, que ven crecer en mayor medida los precios. 

Teniendo en cuenta tales circunstancias, las previsiones de inflación para el conjunto del ejercicio, anunciadas en meses anteriores, se mantienen en los dos dígitos, incluso con posibles aumentos adicionales, en la medida que las autoridades no ejecutan las políticas económicas necesarias para afrontar este proceso inflacionista, que confirman una amenaza grave para la crisis de la economía cubana.

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