¿De qué habló Díaz Canel ante la dirección política del régimen?
Elías Amor Bravo, economista
Antes de la comparecencia etiquetada en la que Díaz Canel
anunció las conversaciones con Estados Unidos, se había producido una reunión
con la dirección del país en la que informó de los intercambios realizados, la
voluntad de llevar a cabo este proceso sobre bases de igualdad y respeto a los
sistemas políticos de ambos Estados, a la soberanía, y a la autodeterminación
de nuestros gobiernos. El contenido de esa intervención fue recogido en la prensa
estatal. Varias de las cuestiones merecen atención.
Díaz Canel explicó que, “para crear espacios de
entendimiento y cooperación, funcionarios cubanos han sostenido recientemente
conversaciones con representantes del gobierno de Estados Unidos. En
correspondencia con la consistente política que ha defendido la Revolución
Cubana en su historia, dirigidos por el General de Ejército Raúl Castro Ruz
como líder de la Revolución, y por el Primer secretario del Comité Central del
Partido Comunista y presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, y
en acción colegiada con las máximas estructuras del Partido, del Estado, y del
Gobierno.
Gran error. Se informa en tiempo pasado, no se anuncia como
un suceso que va a ocurrir, sino que se ofrece la información porque no queda
otro remedio. Y se sale al paso de una cuestión que hasta la fecha no estaba
clara: Díaz Canel, con todos sus cargos, ha participado en las conversaciones,
aunque los cargos no se refieren al nivel con que lo ha hecho, eso sí, han estado
presentes las máximas estructuras del partido (que es quien dirige el estado,
según la constitución).
En reunión con la dirección del país, Díaz-Canel Bermúdez
dijo que “en los intercambios que se han sostenido, la parte cubana ha
expresado la voluntad de llevar a cabo este proceso sobre bases de igualdad y
respeto a los sistemas políticos de ambos Estados, a la soberanía, y a la
autodeterminación de nuestros gobiernos”.
Varias consideraciones respecto a esta cuestión:
Primera, “reunión con la dirección del país”, ¿qué dirección
del país representa el “cangrejo” con su habitual desfachatez? ¿Qué cargo ocupa
para merecer estar presente? Este es el ejemplo más evidente de la desautorización
de Díaz Canel y la descomposición y desconfianza que existe en las estructuras
de poder del régimen.
Segunda, “bases de igualdad y respeto a los sistemas
políticos de ambos estados”. ¿Cuándo ha respetado Cuba esas bases? ¿Por qué tuvo
el presidente Trump que redactar la sección 1 de la orden presidencial que configuraba
al régimen comunista como una amenaza global a Estados Unidos?
Díaz Canel dijo que “las conversaciones han estado
orientadas a buscar soluciones, por la vía del diálogo, a las diferencias
bilaterales que tenemos entre las dos naciones. Hay factores internacionales,
dijo, que han facilitado estos intercambios. El propósito de estas
conversaciones es, en primer lugar, identificar cuáles son los problemas
bilaterales que necesitan una solución.
Como parte del propósito, dijo que está también “determinar
la disposición de ambas partes de concretar acciones en beneficio de los
pueblos de ambos países. Y además de eso, identificar áreas de cooperación para
enfrentar las amenazas y garantizar la seguridad y la paz de ambas naciones”.
También incluyó entre los objetivos, “trabajar por la
seguridad y la paz de la región de América Latina y el Caribe”.
Sobra este esquema hay que tener claro que no hay problemas
bilaterales que resolver por medio de soluciones. El único que tiene problemas
es el régimen comunista que ya ha debido entrar en la Opción cero y se prepara para
una crisis humanitaria sin precedentes, en medio de crecientes protestas
sociales. Díaz Canel no puede pretender dirigir las conversaciones desde una posición
tan precaria como la que tiene, ni mucho menos definir las posiciones de las
dos partes. Estados Unidos tiene que ser explícito cuando responda al dictador
comunista. Sería bueno saber quiénes son esos factores internacionales.
En su intervención, Díaz-Canel dijo “Hay que recordar que
no ha sido ni es práctica del liderazgo de la Revolución Cubana, responder a
las campañas especulativas sobre este tipo de tema. Se trata de un tema que se
desarrolla como parte de un proceso muy sensible, que se conduce con seriedad y
responsabilidad, porque afecta los vínculos bilaterales entre las dos naciones
y demanda enormes y arduos esfuerzos para encontrar solución y crear espacios
de entendimiento, que nos permitan avanzar y alejarnos de la confrontación”.
Falso. La revolución ha sido fuente de bulos y campañas mediáticas
contra sus rivales a lo largo de los últimos 67 años y nunca ha escatimado recursos
cuando tenía que destruir la imagen o la personalidad de sus rivales. E incluso
en estos momentos de máxima debilidad sigue contando con apoyos no confesos que
muestran simpatías de forma incomprensible con un régimen que mantiene en prisión
a más de 1.000 personas. Por todo ello, ya veremos si no acaban ensuciando el
proceso de conversaciones en curso y destrozando los pocos espacios que puedan
existir para un entendimiento.
Seguidamente, Díaz Canel dijo que “en los intercambios
que se han sostenido, la parte cubana ha expresado la voluntad de llevar a cabo
este proceso, sobre bases de igualdad y respeto a los sistemas políticos de
ambos Estados, a la soberanía, y a la autodeterminación de nuestros gobiernos”.
Nunca ha actuado así el régimen comunista de Cuba. En sus 67
años de existencia, siempre ha estado dominado por una creencia injustificada, que
se basa en una supuesta superioridad moral respecto al resto de países del
mundo, resultado de las esencias marxistas leninistas combinadas con las largas
peroratas de Fidel Castro. El régimen es el que debe situarse en el lugar que
le corresponde y olvidarse de aventuras quijotescas para abordar el diálogo con
alguna posibilidad de éxito.
“Y esto se ha planteado tomando en cuenta un sentido de
reciprocidad y de apego al Derecho Internacional”, aseveró Díaz Canel en una
jornada que también estuvo encabezada por el Presidente de la Asamblea Nacional
del Poder Popular y del Consejo de Estado, Esteban Lazo Hernández; por el
Primer Ministro, Manuel Marrero Cruz; por el Secretario de Organización del
Comité Central del Partido Comunista de Cuba, Roberto Morales Ojeda; así como
por el Vicepresidente de la República, Salvador Valdés Mesa –todos, miembros
del Buró Político.
Del Derecho internacional, el régimen comunista tiene poco que
mostrar en positivo. Pero en la relación de asistentes, la prensa oficial no menciona
al “cangrejo” a pesar de que las cámaras lo señalaron en varias ocasiones.
En otro momento de sus palabras Díaz Canel reflexionó que
siempre que hemos tenido momentos tensos, como este de confrontación con el
gobierno de los Estados Unidos, han aparecido personas, instituciones, que han
facilitado que se construyan determinados canales que nos permitan dialogar.
Díaz Canel afirmó que, “en estos momentos de extrema tensión, también han
surgido esas posibilidades” de crear espacios de entendimiento.
Sería bueno que se citaran a esas personas e instituciones
que han facilitado la construcción de canales de diálogo. Cuanta más
transparencia, mejor. No parece que, por el tono, Díaz Canel vaya a ser mucho
más claro. Tal vez es que no lo dejan. De hecho, lo primero que hizo al acabar
la larga comparecencia en los medios, fue vestirse de verde olivo y visitar un
cuartel del ejército. Como si en Cuba no hubieran problemas mucho más urgentes
que atender.
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