¿De qué van las conversaciones de Cuba y Estados Unidos?

Elías Amor Bravo, economista

Larga, una larga rueda de prensa de Díaz Canel este viernes 13 de marzo de 2026, para informar lo que ya todo el mundo sabía, de que hay en curso un proceso de conversaciones bilaterales entre Cuba y Estados Unidos. La parte castrista ofrece su versión de los hechos. Queda por ver qué dirán los estadounidenses de todo esto.

Un proceso de conversaciones que el dirigente comunista cubano quiso situar al margen de las múltiples especulaciones generadas sobre el tema, señalando que está siendo dirigido por Raúl Castro, personalmente y también con su presencia, como si quisiera cuestionar a todos aquellos que han dicho que había sido excluido del proceso. La cuestión es si las palabras de Díaz Canel realmente no se deben entender como una especulación más. De hecho, calificó el proceso de largo, pidió que se haga con discreción y porque aun se encuentra en fase inicial.

¿Es que acaso espera Díaz Canel llegar a las elecciones de noviembre en Estados Unidos con estas conversaciones bilaterales? Seguro. Existen experiencias anteriores muy similares, como la que ocurrió en tiempos de Obama, que acabaron en nada, porque esta es una forma de ganar tiempo como otra cualquiera, y el régimen castrista, que nunca se ha sometido a elecciones democráticas periódicas, sabe que en este momento el tiempo es lo más valioso, y, sobre todo, esperar a ver si llega alguna donación de urgencia que permita paliar la grave escasez del sistema.

Según Díaz Canel los propósitos principales del proceso actual de negociaciones son los siguientes:

1.    Determinar qué problemas bilaterales necesitan solución. A ver si alguien no los sabe.

2.    Establecer posibles vías de solución para estos problemas. Están muy claras.

3.    Determinar si hay voluntad para concretar acciones en beneficio de nuestros pueblos, lo que implica identificar áreas de cooperación para enfrentar las amenazas y garantizar la seguridad y la paz de ambos países. ¿Cooperación? A estas alturas de la película.

Habrá que ver si la otra parte entiende los propósitos en los mismos términos, lo que puede ser difícil. De hecho, el dirigente comunista ya ha empezado mal, porque calificó de forma negativa de "campañas especulativas" y "bulos" las informaciones que se han ido produciendo, en referencia a Estados Unidos. Además, señaló que el proceso es muy sensible, que se debe conducir con seriedad y responsabilidad, “porque afecta los vínculos bilaterales entre las dos naciones y demanda enormes y arduos esfuerzos para encontrar solución y crear espacios de entendimiento, que permitan avanzar y alejarse de la confrontación”. Parece evidente que Díaz Canel no entiende nada.

Y esto resulta evidente cuando el dirigente comunista anunció su intención de exigir, más que proponer, el modelo de negociación, que, según su criterio, debe basarse en “igualdad y respeto a los sistemas políticos de ambos estados, la soberanía, y la autodeterminación de los dos gobiernos, tomando en cuenta un sentido de reciprocidad y de apego al Derecho Internacional”. De modo que, si no se aceptan sus reglas, se acabó la partida.

La comparecencia, incluyendo las preguntas de los periodistas amigos del régimen, devino en una larga perorata sobre la crisis eléctrica y los apagones, pero sin ofrecer ni una solución al problema, porque según dijo, “radica en la imposibilidad de acceder al combustible en el mercado internacional” un asunto del que debería reconocer la razón principal. ¿Es que no han tenido en 67 años formas de lograr esos accesos? Que explique por qué nadie vende petróleo a Cuba.

También reconoció la deficiente operación de las plantas de generación distribuida por la falta de combustible y la fragilidad del sistema. Mucha inversión en hoteles en los últimos años y nada en infraestructura eléctrica, y así acaban las cosas. Explicó entonces las medidas de la Estrategia Energética Nacional, con prioridad a la protección de los servicios esenciales y la aceleración de los proyectos de fuentes renovables de energía. Y ofreció una retahíla de datos del sector energético, pero sin aclarar cuándo se prevé que acaben los apagones.

Hubo referencias a la actividad productiva, que se ha visto reducida por la falta de energía y ha exigido notables ajustes laborales, cambios en las funciones de los trabajadores y reubicaciones, con afectaciones tanto laborales como salariales. En este asunto de las reubicaciones, dijo que habría que poner a determinadas personas desocupadas a recoger basuras y realizar obras en los municipios, sin alterarse. 

Este es el ejemplo del papel del sindicato único en un régimen comunista. Dejar que los dirigentes hagan lo que les dé la gana con la población laboral, a pesar de que  no sean asuntos de su experiencia, desde “organizar proyectos comunitarios, fortalecer la producción de alimentos a nivel local, atender a los más vulnerables, mejorar la recogida de desechos sólidos y desarrollar iniciativas creativas con profesionales capacitados que apoyen los procesos educativos en los municipios y centros de educación superior”. En fin, de todo lo que se les ocurra a los dirigentes. Y los sindicatos a obedecer o a actualizar su función, un pedido que Díaz Canel hizo en la comparecencia, sin saber bien por qué.

En el ámbito empresarial, dijo que existen tres fuentes para complementar la protección salarial: reservas para contingencias, reservas no utilizadas a partir de utilidades de las entidades y fondos de compensación. Díaz Canel cree que “la articulación de estas modalidades con los recursos del presupuesto estatal permite garantizar un adecuado tratamiento laboral y salarial”. Una grave irresponsabilidad ¿Es que quiere volver a ver en quiebra técnica a las empresas como en la tarea ordenamiento?

También dedicó algunas referencias a la grave situación de la educación, que calificó de prioridad de la revolución, sobre todo, la enseñanza universitaria, y se preguntó “¿Cómo funciona la educación con apagones, sin combustible para transportar profesores y estudiantes, con déficit de alimentos en las escuelas, sin las herramientas que significa el uso de las tecnologías de la información?”, Pues muy pero que muy mal, y ya se puede dar el curso por perdido.

Reconoció que, en el último mes, no todo no ha salido bien, lo que ha provocado preocupaciones en estudiantes, profesores y familias, que han participado de la discusión que se ha promovido para evaluar y oír propuestas de estudiantes, profesores y familiares.

También, dedicó atención a la política del régimen comunista con la comunidad de cubanos residentes en el exterior, a quienes definió como una parte activa de la nación con derecho a participar en el desarrollo económico y social del país. Y dijo que "es responsabilidad del gobierno acogerlos, escucharlos, atenderlos, y propiciarles que tengan un espacio de participación". 

Señaló que la política se remonta a la historia de la Revolución cuando en 1978 Fidel Castro lanzó la comunidad del exterior, y como parte de este acercamiento, los principales dirigentes del país, en sus visitas al exterior, han tenido sistemáticamente encuentros con sus connacionales para escuchar sus propuestas y preocupaciones.

De hecho, anunció nuevas medidas que se implementarán para resolver casi en su totalidad los planteamientos realizados y facilitar la participación de los cubanos del exterior en el programa de desarrollo siendo este uno de los pocos espacios en que se plantea alguna novedad que habrá que atender.

Díaz Canel destacó la solidaridad de los países amigos con Cuba, con especial mención a México. Se le vio especialmente afectado por esta cuestión. Denunció, una vez más, “las campañas de intoxicación mediática por parte de fuerzas de derecha que cuestionan el uso y destino de estos recursos”. Pero destacó que “la ética de la revolución es indestructible” para añadir que “no hay campaña que pueda afectar la transparencia y la honradez con que se distribuyen las donaciones, con la larga experiencia histórica de Cuba en la recepción de donaciones de organismos internacionales, proyectos de cooperación, instituciones y gobiernos solidarios, con un sistema organizado de planificación, distribución y control”. 

Señaló que las donaciones se destinan prioritariamente a “los más vulnerables, instituciones de salud, educación y servicios sociales, como hogares maternos, casas de abuelos y centros para niños sin amparo familiar y todos los recursos son distribuidos de manera gratuita”, sin ningún beneficio económico para el país, garantizando su carácter social. Y habló de un “sistema de control y transparencia de las donaciones que incluye la participación de trabajadores sociales, auditorías de la Fiscalía, la Contraloría y los sistemas internos de las instituciones implicadas; además, representantes de organismos internacionales y embajadas verifican directamente el destino de las donaciones, constatando la correcta utilización de los recursos”. Todo este asunto de donaciones fue un discurso cara al exterior. Díaz Canel sabe que si se ensucia el tema, no recibirá ni una sola ayuda más.

Finalmente, con relación a la infiltración armada del comando por las costas de Villa Clara, Díaz Canel denunció los fines terroristas, y la financiación y organización desde territorio de Estados Unidos. Más críticas a la otra parte de la conversación. Dijo que “la finalidad de la infiltración era la agresión, asaltar unidades militares y centros sociales, para generar confusión y miedo y destacó el proceso penal con los implicados sobrevivientes que han reconocido su participación”, para añadir “que fueron los primeros que dispararon contra los guardafronteras cubanos” y que “han aportado detalles del reclutamiento, organización, entrenamiento y financiamiento, con nombres, instituciones y objetivos”.

Y prosiguió diciendo que “dos de los detenidos están incluidos en la Lista nacional de personas y entidades terroristas” y, que oportunamente se brindó información a Estados Unidos, que ha agradecido, y ha planteado por vía diplomática su disposición a participar en el esclarecimiento y una próxima visita del Buró Federal de Investigaciones (FBI) de Estados Unidos, para colaborar con el Ministerio cubano del Interior.

En la comparecencia, Díaz Canel se refirió que Cuba ha cooperado con el desarrollo de los países, con programas gubernamentales, y que existe un reconocimiento altísimo del papel que han jugado, sobre todo, en América Latina y el Caribe. En tanto, con las acciones unilaterales, el mandatario reafirmó que la fortaleza de Cuba frente a estas agresiones radica precisamente en esas virtudes y valores que, a su juicio, provocan admiración y no rechazo en la comunidad internacional.

Díaz Canel, aseguró que las decisiones adoptadas por el gobierno cubano en relación con la aplicación de beneficios legales a determinadas personas son prácticas soberanas, decididas por Cuba de manera autónoma y sin imposición externa. Advirtió que, como ha ocurrido en ocasiones anteriores, pueden surgir campañas mediáticas o distorsiones sobre estas decisiones, pero reiteró que el gobierno mantiene su postura soberana y transparente. “Esta no es una práctica única; la hemos implementado en otros momentos. Los beneficios reconocen la buena conducta de las personas y responden a nuestra visión humanística y a la manera en que la Revolución garantiza justicia”.

En varias ocasiones anunció que estos puntos planteados en su comparecencia serán desarrollados a partir de la próxima semana por los ministros. Díaz Canel juega con fuego y se acabará quemando. La situación que vive Cuba no es la que él cree, tiene que hacer algo o marcharse. Ya se lo dirán.

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